miércoles, 23 de enero de 2008

La campesina de Bahurim


La campesina de Bahurim

"Y tomando la mujer de la casa una manta, la extendió sobre la boca del pozo, y tendió sobre ella grano trillado; y nada se supo del asunto" (2 Samuel 17:19).

Léase: 2 Samuel 17:18-21.

En un momento crucial, una campesina de Bahurim, una aldea cercana de Jerusalén, fue instrumento para salvar la vida de David, de su ejército y del reino de David.

Absalón se había rebelado contra su padre. David se había visto obligado a huir de su propio hijo. Ahitofel estaba dispuesto a destruir a David y tenía preparado un ejército de doce mil hombres para caer sobre él. De haberse seguido el consejo de Ahitofel, que era sumamente astuto, David no habría podido escaparse.

Pero David había enviado al campo de Absalón a Husay. Tenía, además, a dos fieles amigos en la fuente de Rogel. Husay se les arregló para desbaratar el consejo de Ahitofel y hacer otros planes que le parecieron a Absalón mejores que los de Ahitofel. Absalón se decidió, pues, a seguirlos.

Entretanto, Husay a través de dos sacerdotes consiguió llevar mensaje a sus amigos de David, Jonatán y Ahimas, que estaban en Rogel. El mensaje lo llevó una criada. Pero un joven partidario de Absalón vio a los dos mensajeros escondidos y, sospechando, fue a dar las nuevas a Absalón, el cual envió inmediatamente gente en su búsqueda.

Todo dependía, pues, de que Jonatán y Ahimas consiguieran hacer llegar las noticias a David. Además, su propia vida estaba en peligro. Corrieron, pues, los dos, buscando escondedero y llegaron a Bahurim. Y en una de las casas de este poblado, la mujer los escondió en un pozo vacío y para mayor. seguridad extendió una manta y puso grano encima como si se estuviera secando al sol. Cuando llegó el destacamento de Absalón e inquirieron por los fugitivos, la mujer les dijo que ya habían pasado el vado de las aguas. Como es natural no pudieron dar con ellos y tuvieron que regresar a Jerusalén.

Dios guió los pasos de Jonatán y Ahimas al patio de esta mujer, la cual, sin duda se jugó la vida para defender la vida de David. Podemos imaginarnos la emoción de la mujer mientras estaba procurando disimular el miedo de que adivinaran su estratagema.

Había numerosas personas anónimas dispuestas a exponer la vida por David. Esta mujer oraría sin duda en favor de David durante su exilio. Dios la escogió para enviar a Absalón por una senda sin salida y así salvar la vida de David.

En los momentos graves la salvación no viene siempre de la mano de los poderosos. Una simple mujer pudo salvar toda la causa de David y su reinado.

Preguntas sugeridas para estudio y discusión:

1. ¿ Cómo salvó Dios la causa de David?

2. ¿Usa Dios personas sin importancia para alcanzar sus fines? ¿No hay un lugar de acción para cada uno? Menciona algunas de las cosas que tú puedes hacer.

3. ¿Está alguna vez justificada la mentira?