martes 5 de enero de 2010

El dominio del Temor

Varios años atrás, un circo de televisión bien conocido desarrolló un acto que incluía tigres de bengala. El acto se hacía en vivo delante de una gran audiencia.

Una noche, el entrenador entró en la jaula con varios tigres y la puerta era cerrada de forma rutinaria detrás de él. Las luces inundaban la jaula y las cámaras de televisión se acercaban para que la audiencia pudiera ver cada detalle mientras él con habilidad ponía a los tigres en el ritmo adecuado.


En medio de la actuación, pasó lo peor: las luces se apagaron. Por casi treinta largos segundos, el entrenador estuvo encerrado con los tigres en la oscuridad. Con su visión nocturna superior, los tigres podían verlo, pero él no los veía a ellos. Él sobrevivió. Cuando regresaron lasluces, con calma terminó su actuación.

Cuando le preguntaron al entrenador cómo se sintió, él admitió sentir un frío temor al principio, pero luego -dijo-, se dió cuenta de que aunque él no podía ver a los felinos, ellos lo sabían. Él dijo: “Solo continué sonando mi látigo y hablándoles hasta que lasluces regresaron. Ellos nunca supieron que yo no les podía ver tan bien como ellos me veían a mí.”

Sigue hablando a los tigres del temor que parece estar persiguiéndote. ¡Ellos obedecerán tu voz de fe!
Salmo 23:4 Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento.

domingo 3 de enero de 2010

Planificando con Dios y la Biblia

Todos sabemos que las decisiones apresuradas casi nunca son las mejores. La biblia nos hable de esto en el libro de Proverbios.

Este mensaje es del Pastor Joel Osteen el tele-evangelista y pastor de una de las iglesias más grandes de USA. Me pareció muy bonito y por esto lo estoy republicando. Esta basado en Proverbios 21:5 que dice:

1- La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
Los proyectos del diligente ciertamente son ventaja, mas todo el que se apresura, ciertamente llega a la pobreza.

2- La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
Los proyectos del diligente ciertamente son ventaja, Pero todo el que se apresura, ciertamente llega a la pobreza.

3- Reina Valera (1909)
Los pensamientos del solícito ciertamente van á abundancia; Mas todo presuroso, indefectiblemente á pobreza.

Me gusta más este proverbio en las traducciones en ingles y es el que usa el pastor Osteen en su mensaje. Una traducción libre del ingles seria:

"La planificación cuidadosa te pone por delante en el largo plazo; prisa y escurridizo te pone más atrasado"

Es curioso que la palabra traducida como pobreza al castellano se traduce como atraso en ingles. En todo caso es un proverbio que habla sobre la importancia de tomarse el tiempo en pensar bien las cosas y planificar en lugar de apresurarse.



PALABRA DE HOY de Joel y Victoria Osteen

Una cosa que he aprendido es que el éxito no es accidental. Tú no vas a poder accidentalmente cumplir tus sueños. No es por casualidad que se tienen buenas relaciones. No es accidentalmente que perderás veinte libras. Tienes que tener un plan. Si tú vas a llegar al destino correcto, tienes que saber adónde vas y cómo vas a llegar.

Si alguna vez has estado en la playa, flotando en el agua relajándote, te darás cuenta de que después de un rato, la corriente te llevará muy lejos. Así es como es en la vida, también. Si tú no tienes claros los objetivos con un plan en marcha para lograr esos objetivos, tú no va a terminar en el lugar correcto. Sólo flotar en la vida distrae fácilmente sin saber hacia dónde te diriges.

Hoy en día, le animo a estudiar dónde estás en la vida. ¿Cuáles son sus objetivos? ¿Cuál es tu plan? Tal vez su primer objetivo debe ser hacer un plan. Hacer algunas investigaciones. Habla con personas que han tenido éxito en lo que tú está tratando de hacer. Pídale al Señor que guíe sus pasos y le conectan con la gente adecuada. A medida que caminas en la fe para lograr tus objetivos, creo que Dios derramará su favor para que puedas experimentar su bendición sobrenatural en todo lo que establece su mano.

Paradigma de Belleza


Dos de mis hermanas y un grupo de personas se trasladaron a Majaguaña, un lugar de la selva amazónica venezolana, para tener una corta experiencia misionera entre los indígenas de la zona. Lo que nunca imaginaron fue que un paradigma actual que domina muchas vidas, no formaba parte de aquella etnia.

Una de mis hermanas, rubia de ojos verdes, fue considerada como una persona fea, mientras que mi otra hermana y una de sus amigas fueron consideradas hermosas, esto debido a que ellas eran de piel morena, ojos y cabellos oscuros.

Ninguna de ellas dos era una miss Hollywood de alta estatura, cuerpo perfecto, ojos azules y cabello rubio, Sin embargo, calificaron bien entre los nativos.

Somos nosotros mismos los que hemos creado patrones de lo que es bello y de lo que no lo es. Se dice que estamos en la era de la imagen: “dime como te ves, y te diré si vales algo”, “tráeme tu currículo, veo tu foto, y si eres bonita, te contrato”. Hoy, la forma del empaque, cuerpo o carcaza, importa más que el contenido.

Pero ¿acaso no fue el mismo Dios el que dijo que Él no veía las apariencias sino el corazón? El sobrepeso, acné, color de ojos, piel, cabello, el uso de anteojos, ser delgado o alto, ser bajo, tener bigotes, nada de eso es indicador de belleza, porque la verdadera hermosura está en el corazón. Redefine en tu mente la palabra belleza, mírate como Dios te ve, y valora más a los demás por lo que son y no por su apariencia.

¡La Santidad de Dios es nuestra hermosura, aunque el mundo crea que es locura!

Ángel Daniel Torrellas

viernes 1 de enero de 2010

Porque estoy agradecida hoy


Anoche mi esposo se levantó al baño. Después de unos segundos me despertó porque una de las luces del piso de abajo en mi casa estaba encendida. Yo le dije medio dormida debe de ser que olvidaste apagarla, él me contestó no, me acuerdo perfectamente bien que apague todas las luces. Para entonces estaba abriendo la puerta del cuarto y saliendo al pasillo.

Yo le llame y le dije que cerrara la puerta y entrara al cuarto pues si había un ladrón en la casa lo ultimo que queríamos era que nos causara daños personales. Fue difícil contenerlo él quería bajar y revisar todo. Finalmente lo convencí y nos quedamos callados un buen rato tratando de determinar si había un intruso en la casa. Toda la casa estaba en silencio al igual que la calle. No había intruso, tratamos de dormir pero fue difícil recobrar el sueño.

Finalmente llego la mañana, con la luz y nos levantamos y todo estaba en orden, no había ladrón. Sencillamente mi esposo olvidó apagar la luz. Fue una noche de nervios. En la mañana le di gracias a Jesús por protegerme como se las doy a menudo, pero esta mañana las gracias fueron más intensas.

Dios nos protege constantemente, nos protege de nosotros mismos y del exterior tanto a nivel físico como emocional y espiritual. Gracias señor por tu protección a cada momento, gracias por tu amor, gracias por tu bondad, gracias por amarme.

Salmo 91
Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
3 El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
4 Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.
5 No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,
6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.

Esta es la canción de Juan Luis Guerra “Las avispas”





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Malos ratos


Hace poco murió una muchacha por quien he estado orando. Me dio mucho pesar especialmente por su madre. Yo no las conozco, son amigas de una amiga.

Cuando una persona joven muere es difícil entenderlo o cuando las oraciones de una madre que estaba en ayuno y oración no se contestan con un sí. Hay ocasiones en las que no entendemos la voluntad de Dios.

Dicen que Dios tiene tres respuestas a nuestras oraciones:

Aun no es tiempo, espera

Tengo un plan mejor para ti

Cuando alguien querido muere es difícil aceptar dos de estas respuestas. Es difícil confiar en que Dios tiene un propósito con su decisión y un plan mejor que el nuestro. Como Cristianos en estos momentos debemos de sentir que aunque no entendemos, aunque no nos gusta, aunque nos cause rabia (yo creo que nos podemos expresar con Dios porque Jesús lo sabe aunque no se lo digamos), aunque nos cause la tristeza más grande, aun con estas y otras cosas Dios nos ama y esta con nosotros.

Hay decisiones de Dios que no entenderemos, pero si nos movemos en fe tenemos que confiar que Dios esta en control, Dios es un Dios de amor y su plan es el mejor.

El aceptar el plan de Dios no significa que no nos expresaremos, que no sentiremos el dolor o que no podemos deprimirnos y dudar. Dios tiene paciencia. En estos casos lo mejor es expresarnos y no guardar estos sentimientos porque van a salir de alguna forma y nos pueden dañar.

Si estas pasando un mal rato debes de saber que Dios esta contigo, te ama y te entiende.

lunes 5 de octubre de 2009

¿Dónde estás tú?

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Después de desobedecer, Adán y Eva se vieron en un problema terrible. Su primera reacción fue ocultar lo hecho, en vez de admitir su error.

Unas hojas de higuera no pueden ocultar el problema básico del pecado, pero aún hoy seguimos haciendo lo mismo (v. 7). En lugar de reconocer y confesar el pecado, tratamos siempre de buscarle un arreglo rápido a la situación.

La segunda reacción de Adán y Eva fue evadir a Dios. Sabían que eran culpables, pero en vez de venir a Él para restablecer la relación, se escondieron del Señor (v. 8). Podemos hacer lo mismo cuando elpecado rompe nuestra comunión con Dios. ¿Se ha encontrado usted alguna vez evitando orar y leer la Biblia por estar luchando con el pecado y los sentimientos de culpa?

La tercera reacción fue tratar de evitar la responsabilidad personal, culpando a otros (vv. 12, 13). La culpa no se elimina poniéndola sobre los demás. Cada uno de nosotros es responsable delante deDios por sus actos, no importa las circunstancias o quienes más estén involucrados.

A pesar de los intentos de Adán y Eva de esconder su pecado, el Señor vino a ellos (v. 9). Nuestro pecado jamás es lo suficientemente grande para ocultarnos de Dios; nuestro Padre celestial sigue llamándonos y preguntándonos: “¿Dónde estás tú?” Él sabe lo que hemos hecho, y por qué, pero nos hace la pregunta para que podamos ver nuestra desesperante situación.

Jamás permita que la culpa o la vergüenza le hagan esquivar a Dios. Él busca siempre a los que han convertido a sus vidas en un caos, y les habla por medio de su Palabra, de su Espíritu y de su pueblo. Hay perdón y relación restaurada para quienes están dispuestos a escuchar y responder con confesión y arrepentimiento.

viernes 29 de mayo de 2009

Devocionales: Combatiendo la ansiedad.

por Nolita W. de Theo

Creo que todas hemos vivido momentos en que la ansiedad y el temor nos han acechado. Esto es parte del proceso normal de la vida. Lo importante es cómo lidiamos con esos momentos.

Mi hijo de cuatro años corre hacia nosotros; uno de sus padres, cada vez que enfrenta algo que le provoca temor o intranquilidad. Cuando esto sucede, yo no lo veo mal. No lo regaño porque ha sentido algo que no entiende o que le asusta. Lo que hago es preocuparme por él. Le hablo palabras de paz y seguridad. Le aseguro que estando su padre o yo allí nada le pasará, todo estará bien. Trato de hacer que su angustia y temor desaparezcan.

Sabemos que Dios es nuestro Padre Celestial, pero ¿sabías que Él reacciona de igual manera con nosotras sus hijas? Esta es una reacción sana y hasta bíblica, aunque para muchas de nosotras s una idea difícil de comprender.

Cuando pasamos momentos difíciles y llegan estas emociones, pensamos que quizá nos falta fe y que no se debe compartir con otras personas. No permitimos que nadie sepa lo que estamos pasando, y la realidad es que esa no es la reacción más sana. Recuerda que Jesús se le acercó a los enfermos y necesitados. Él vino a socorrer a los que no se puede ayudar, vino por nosotras.

Recientemente, viví un momento dificultoso. Recibí el apoyo de mi familia y amigos, pero pude comprobar que el apoyo que ninguno de ellos pudo darme el consuelo y la paz que yo necesitaba en esos momentos de preocupación y ansiedad. El Señor me llevó a algunos versículos que me ayudaron a ver la misericordia, sustento y consuelo de mi “papito” Celestial. Estos se encuentran en el Salmo 94:17-19.

Este primer versículo dice que la única ayuda que nos rescatará de las profundidades del desánimo y la preocupación es la de Jehová (v.17). Hoy en día, escuchamos como las personas reciben ayuda de su médico, psiquiatra o consejero. Esto no es malo Dios sí usa a las personas para traernos una palabra de paz o un consejo en el momento oportuno, pero no debe ser nuestra única esperanza de ayuda. Tenemos que reconocer que Dios es el que tiene el consuelo que necesitamos. No podemos depender totalmente en el hombre, tenemos que depender de nuestro Dios. Si Dios no es el que me ayuda, entonces “pronto morirá mi alma en el silencio” (v.17).

Cuando se aproximan aquellas situaciones que nos provocan ansiedad, quizá no siempre tenemos la libertad de ir a pedir ayuda. Pero con Dios podemos ir cualquier ora y gritar: “Mi pie resbala” (v. 18). ¡No entiendo esta situación! ¿Por qué paso esto en este instante? El salmista estaba consciente que a Dios no le asustan nuestras dudas. Él es el más indicado para oírlas porque es el más apropiado para ayudarnos.

Al llevarle a Dios nuestras preocupaciones, ¿cómo responde? Con misericordia. Así como yo con mi hijo respondo con amor, misericordia y preocupación, asimismo hace Dios con Sus hijas. ¿Te has sentido como si ya no pudieras dar otro paso? Él lo sabe y te sostendrá.

Sabes, cuando estamos preocupadas por algo, nuestra mente comienza a pensar a toda velocidad en soluciones, palabras adecuadas y en el porqué de las cosas. Dentro de todo este caos, viene esa voz apacible del Espíritu Santo que nos trae no regaños sino consuelo. Brinda alivio a los corazones heridos, y a las emociones destrozadas. Sus brazos de amor y paz nos rodean y sin palabras nos dicen: “Te amo, sé que por el momento no entiendes y estás dolida, pero estoy aquí y nada malo puede pasar al estar tu “papito” celestial presente. Este consuelo es el único que puede alegrar nuestro corazón.

De manera que cuando sientas temor zozobra corre hacia tu Padre Celestial. No permitas que el enemigo te haga sentir culpable por esas emociones ni que la preocupación destruya la buena obra que Dios ha comenzado en ti. Mejor, corre hacia Él y derrámale tu corazón. Él no te reprenderá. Al contrario, te recibirá con los brazos abiertos y con palabras consoladoras que traerán vida a tu alma. Te mostrará la misericordia que te sostendrá a través de aquellos momentos difíciles.

Devocionales: El contentamiento.

por Nolita W. de Theo

“¡Señor, no sé por qué me hiciste así! ¿Por qué no tengo dinero y mi esposo no me trata como yo quisiera?” ¿En alguna ocasión has dicho algo semejante? Yo sí, y estos comentarios son evidencia de una condición más profunda del corazón: el descontento.

Si no tenemos mucho cuidado, ésta puede llegar a ser una condición permanente que nos puede detener de cumplir con nuestro llamado. En pocas palabras, el descontento te paraliza.

Veamos lo que dice la Biblia sobre el descontento y el contentamiento. Tener contentamiento, junto con la piedad es gran ganancia en la vida (1 Timoteo 6:6). Recuerda que el deseo de Dios para nuestra vida es para bien. N es su voluntad que vivamos descontentas y frustradas.

El contentamiento no es, usualmente, un estado natural del ser humano. Generalmente pensamos que estaríamos mejor si nuestra situación fuera diferente, ¿verdad? Creo que esta es una de las grandes mentiras que el enemigo ha logrado que toda una generación de mujeres se crea. En nuestros tiempos muchas veces se nos indica que si no ejercemos una carrera, si no contamos con más dinero y bienes materiales, si no tenemos más tiempo, si no tenemos el cuerpo como aquella modelo, entonces es casi imposible sentirse realizada y contenta. A muchas se les ha enseñado esta doctrina del contentamiento desde pequeñas y es difícil cambiar la mentalidad.

En Filipenses 4:11 logramos ver que aun el apóstol Pablo tuvo que aprender a tener contentamiento en “cualquiera que sea mi situación”. Esto me impacta porque sé que el apóstol Pablo llegó a encontrase en situaciones sumamente difíciles y si él pudo aprender a estar contento en medio de ellas, creo que cualquiera, incluyéndome, podrá aprender lo mismo.

Es fácil dejarnos llevar por nuestras emociones negativas que llegan como reacción natural ante una situación difícil incómoda, pero la decisión de estar contenta y tranquila tiene que producirse en nuestra mente y espíritu. Estas emociones negativas pueden llegar a ser un torrente tan fuerte en tu vida que arrasa con todo lo bello que Dios quiere edificar en ti. Si te dejas llevar por ellas, llegan a ser un hábito destructivo.

En Hebreos 13:5 nos dice que nuestras costumbres deben ser sin avaricia, “contentos con lo que tenéis ahora”. ¿Cómo puedo estar contenta con lo que tengo ahora? En seguida vemos el secreto “Porque Él dijo: No te desampararé, ni te dejaré” Ésta es una excelente razón para no permitir que el descontento controle tu vida, ¿no crees?

¡Dios mismo esta contigo! Él conoce tu necesidad y sabe cuáles son los deseos de tu corazón. Al tomar la decisión de mantener el buen hábito del contentamiento, tenemos la plena confianza de que Dios nos está apoyando.

Quiero mencionar una clase de descontento que menciona la Biblia. La encontramos en Salmos 17:15 y dice así: “Estaré satisfecho cuado despierte a tu semejanza”. Lo único que debe llenarte de descontento, en el buen sentido de la palabra, es e deseo de parecerte más a Jesús. Al ver cuánto nos falta para llegar a la madurez espiritual, nuestro corazón debiera llenarse con el deseo de hacer todo por conocer más y parecernos más a nuestro precioso Salvador. Ya n será tan trascendente el que tenga o no ciertos bienes, el esposo “perfecto”, la ropa más cara, una carrera “exitosa” o el cuerpo de Barbie, cuando he logrado captar mi imagen en el espejo de Su Palabra, y nuestro enfoque cambie de los deseos míos a los deseos suyos.

Nuestra realización como mujer no depende de las personas o las posesiones que nos rodean. Todo viene de Él. Hermana, si te encuentras en la gran trampa del descontento, permite que la Palabra renueve tu mente y corazón. Toma la decisión de cambiar, con la ayuda de Dios, aquellas costumbres y hábitos del descontento. Pongamos mejor nuestros ojos en Él.

Busquemos las cosas de arriba no la de este mundo ya que éstas pasarán (Colosenses 3:12). Es decir, no tienen peso eterno. Pidámosle a Dios que vaya formando cada día su imagen en nosotras, porque allí es donde encontramos el contentamiento, ¡y eso sí que es una gran ganancia!

jueves 30 de octubre de 2008

Culto Misionero en la IGLESIA CENTRO DE ADORACION


La responsabilidad de la iglesia es orar, ofredar e ir al campo Misionero Dios nos encomendo una gran labor que se muestra reflejada en el evangelio de MARCOS : 16:15

Marcos 16:15 (Reina-Valera 1960)

15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

Dis en su palabra nos dice que debemos predicar el evangelio muchos quiza no tenemos el llamado misionero sin embvargo esto no nos excluye de hacer la labor misionera.

El pasado Domingo realizamos el culto misionera en la iglesia Centro de Adoracion fue de gran bendicion y gozo.



Cultivo Misionero

Es casi imposible sobrestimar la importancia, tan penetrante, del espíritu misionero. Su valor no es únicamente en la obra cumplida y el dinero reunido para la predicación del evangelio sino también en el impacto que tiene sobre el carácter cristiano de la gente en la iglesia y su testimonio al mundo.

Para desarrollar y fomentar un espíritu misionero en la iglesia es imprescindible que este espíritu esté también en el pastor. Sin esto, ningún método, no importa cuan excelente sea, no tendrá éxito. Si este espíritu está en el pastor se manifestará no únicamente en ocasiones especiales sino que lo difundirá en lo que él dice en el púlpito y en la reunión de oración. Se derramará como una atmósfera de vida a través de la congregación e impartirá vitalidad y poder en todo el cuerpo. Aparte de esta influencia general, hace falta también algunos métodos.



La iglesia debe contribuir regularmente a una obra sin fin de lucro. Se puede hacer levantando ofrendas o poniendo una caja con tal fin en un lugar conveniente en la iglesia. Muchas iglesias tienen la costumbre dividir el año en cuatro o seis períodos y dedicar cada período a una o más obras. Muchas veces esto ha sido exitoso. Con cualquier plan elegido, debemos conseguir contribuciones regularmente. Debemos alcanzar toda la congregación, los ancianos, jóvenes y niños y los ricos y pobres. Si no, algunos pocos, no más, van a compartir en las ofrendas y los demás van a perder la bendición.

La iglesia debe tener hacer lo posible para poder tener una reunión mensual dedicada a misiones. Esto es de suma importancia porque en ella el espíritu misionero encuentra su expresión devocional. Ninguna reunión es más provechosa que si es debidamente dirigida.


En el campo misionero debemos trabajar todos adultos, jovenes y niños. esto es importante ya que podemos conocer acerca de la labor misionera que estan realizando nuestros misioneros.


El pasado dia domingo realizamos el culkto misionero de la Iglesia Centro de adoracion de las Asambleas de Dios de Bolivia.

En dicha actividad miembros de los Salmistas de la Iglesia se vistieron con ropa tipica de los distintos paises como ser:

Mexico, Japon, Ecuador, Bolivia, y otros


El clamor por los misioneros que estan trabajando en los distintos paises fue intensa, tambien se conocio un poco del trabajo misionero que ellos estan llevando a cabo.

La Palabra estuvo a cargo de la cordinadora de la Region en el Departamento de Misiones Ptra. Irene Espinar.

Tuvimos tambien la visita del ministerio enciende una luz y otros pastores quienes estuvieron orando por la causa misionera.

Y brindando informacion y de su experiencia en cuanto a la labor en el campo misionero.


Finalmente acabamos orando por los distintos paises representados por hermanos jovenes de la congregacion, y por hermanos que apoyan el campo misionero


No solamente fue un culto mas fue un tiempo importante para conocer el campo misionero y comprometer nuestras vidas en la labor de hacer misiones, orando, aportando y yendo.............


Mateo 28:19-20 (Reina-Valera 1960)

19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.


miércoles 22 de octubre de 2008

Semblanza de Susana Wesley, la madre de John y Charles Wesley, una madre que combinó maravillosamente la disciplina y la piedad.


Crió hijos para Dios

Susana Wesley fue la mayor de 25 hermanos y la madre de diecinueve hijos. John, su décimoquinto hijo, fundador del Metodismo, nació en Epworth, Inglaterra, en la misma ciudad donde también nació Charles, su hijo decimoctavo, compositor de himnos. Ella soportó privaciones, pero nunca se desvió de la fe y de la misma manera enseñó a sus hijos.

Una ‘iglesia doméstica’

El hogar de Susana Wesley en Epworth era un hogar cristiano casi perfecto, y allá, en su ‘iglesia doméstica’, ella plantó la primera semilla del metodismo y la mantuvo viva a través de sus atentos cuidados. Su hijo John nunca se olvidó de los cultos que su madre conducía en su casa los domingos en la noche. En un comienzo ella los dirigía en su amplia cocina, pero después, por el aumento del número de participantes, la pequeña reunión se extendió por toda la casa y el granero.

John Wesley sentía que, si su madre podía ganar almas, otras mujeres también podrían involucrarse en este servicio de amor. Muchas mujeres se hicieron cooperadoras valiosas en el movimiento metodista debido al estímulo recibido de John Wesley. El autor Isaac Taylor dice: “Susana Wesley fue la madre del metodismo en el sentido moral y religioso. Su valor, su sumisión y autoridad, la firmeza, la independencia y el control de su mente; el fervor de sus sentimientos devocionales y la dirección práctica dada a sus hijos brotaron y se repetirían muy notoriamente en el carácter y conducta de su hijo John”.

Pocas mujeres en la historia poseerían la sensibilidad espiritual, el vigor y la sabiduría de Susana Wesley.

En Oxford, Charles era un miembro del llamado “Club Santo”, que se reunía a leer el Nuevo Testamento en griego. John se juntó a un pequeño grupo y luego llegó a ser su líder. Eran jóvenes piadosos que visitaban a los pobres y enfermos, prisioneros y endeudados, vivían sin lujo, pasando por muchas necesidades a fin de poder ayudar a otros. Viviendo de acuerdo con el método enseñado por su piadosa madre, aquellos jóvenes fueron apellidados “metodistas”.

El entrenamiento que Susana Wesley dio a sus hijos fue mencionado en una carta que ella escribió a su hijo mayor, Samuel, el cual también llegó a ser un predicador: “Considere bien que la separación del mundo, pureza, devoción y virtud ejemplar son requeridas en aquellos que deben guiar a otros a la gloria. Yo le aconsejaría organizar sus quehaceres siguiendo un método establecido, por medio del cual usted aprenderá a optimizar cada momento precioso. Comience y termine el día con el que es el Alfa y la Omega, y si usted realmente experimenta lo que es amar a Dios, usted redimirá todo el tiempo que pudiere para Su servicio más inmediato. Empiece a actuar sobre este principio y no viva como el resto de los hombres, que pasan por el mundo como pajas sobre un río, que son llevados por la corriente o dirigidas por el viento. Reciba una impresión en su mente tan profunda como sea posible de la constante presencia del Dios grande y santo. Él está alrededor de nuestros lechos y de nuestras trayectorias y observa todos nuestros caminos. Siempre que usted fuere tentado a cometer algún pecado, o a omitir algún deber, pare y dígase a sí mismo: “¿Qué estoy por hacer? ¡Dios me ve!”

Sobreponiéndose a las pruebas

Ella practicaba lo que predicaba a sus hijos. Aunque dio a luz diecinueve hijos entre 1690 y 1709, y era una mujer por naturaleza frágil y ocupada con los muchos cuidados de su familia, ella apartaba dos horas cada día para la devoción a solas con Dios. Susana tomó esta decisión cuando ya tenía nueve hijos. No importaba lo que ocurriese, al sonar el reloj ella se apartaba para su comunión espiritual. En su biografía Susana Wesley, la madre del metodismo, Mabel Brailsford comenta: “Cuando nos preguntamos cómo veinticuatro horas podían contener todas las actividades normales que ella, una frágil mujer de treinta años, era capaz de realizar, la respuesta puede ser hallada en esas dos horas de retiro diario, cuando ella obtenía de Dios, en la quietud de su cuarto, paz, paciencia y un valor incansable”.

Las pruebas que Susana soportó podrían haberla aplastado. Solamente nueve de sus diecinueve hijos sobrevivieron hasta la vida adulta. Samuel, su primogénito, no habló hasta los cinco años. Durante aquellos años ella lo llamaba “hijo de mis pruebas”, y oraba por él noche y día. Otro hijo se asfixió mientras dormía. Aquel pequeño cuerpo fue traído a ella sin ninguna palabra que la preparase para enfrentar lo que había sucedido. Sus gemelos murieron, al igual que su primera hija, Susana. Entre 1697 y 1701 cinco de sus bebés murieron. Una hija quedó deformada para siempre, debido al descuido de una empleada. Alguno de sus hijos tuvieron viruela.

Otras dificultades la persiguieron. Las deudas crecían y el crédito de la familia se agotaba. Su esposo, que nunca fue un hombre práctico, no conseguía vivir dentro del presupuesto de su familia, y si no hubiese sido por la diligencia de su mujer, con frecuencia no habrían tenido alimento.

Desde el punto de vista puramente material, la historia de Susana fue de una miseria poco común, privaciones y fracaso. Espiritualmente, en cambio, fue una vida de riquezas verdaderas, gloria y victoria, pues ella nunca perdió sus altos ideales ni su fe sublime. Durante una dura prueba, ella fue a su cuarto y escribió: “Aunque el hombre nazca para el infortunio, yo todavía creo que han de ser raros los hombres sobre la tierra, considerando todo el transcurso de su vida, que no hayan recibido más misericordia que aflicciones y muchos más placeres que dolor. Todos mis sufrimientos, por el cuidado del Dios omnipotente, cooperaron para promover mi bien espiritual y eterno ... ¡Gloria sea a Ti, oh Señor!”

La ‘escuela doméstica’

En su escuela doméstica, seis horas por día, durante veinte años, ella enseñó a sus hijos de manera tan amplia que llegaron a ser muy cultos. No hubo siquiera uno de ellos en el cual ella no hubiese depositado una pasión por el aprendizaje y por la rectitud.

Cierta vez, cuando su marido le preguntó exasperado: “¿Por qué usted se está ahí enseñando esta misma lección por vigésima vez a ese muchacho mediocre?”, ella respondió calmadamente: “Si me hubiese satisfecho con enseñarla diecinueve veces, todo el esfuerzo habría sido en vano. Fue la vigésima vez la que coronó todo el trabajo”.

Siendo ya un hombre famoso, su hijo John le rogó que escribiese algo sobre la crianza de los hijos, a lo que ella consintió con renuencia: “Ninguno puede seguir mi método, si no renuncia al mundo en el sentido más literal. Hay pocos, si es que los hay, que consagrarían cerca de veinte años del primor de su vida con la esperanza de salvar las almas de sus hijos”.

Ella comenzaba a entrenar a sus hijos tan luego ellos nacían, por un método de vida bastante riguroso. Desde el nacimiento ella comenzaba también a entrenar sus voluntades, haciéndoles entender que deberían obedecer a sus padres. Ellos eran enseñados, asimismo, a llorar despacio, y a beber y comer sólo lo que les era dado. Comer y beber entre las comidas no les era permitido, a no ser que estuviesen enfermos. A las seis de la tarde, apenas las oraciones familiares habían terminado, ellos cenaban. A las ocho se iban a la cama y debían dormir inmediatamente. “No era permitido en nuestra casa”, informa uno de sus hijos “sentarse cerca del hijo hasta que él dormía”. El gran ruido que muchos de nuestros hijos hacen era raramente oído en casa de los Wesley. Risas y juegos, en cambio, era los sonidos habituales.

Formando siervos de Dios

El bienestar espiritual de sus hijos interesaba mucho a Susana. Ella les inculcó un aprecio por las cosas del Espíritu y llevó adelante esta enseñanza hasta sus años de madurez. Incluso siendo mayor, su hijo John venía donde su piadosa madre en busca de consejo. No sólo para los metodistas, sino para todo el mundo, Susana Wesley dio una nueva libertad de fe, un nuevo brillo de religión práctica y una nueva intimidad con Dios.

No es de admirar que esta madre que tan frecuentemente oraba “dame gracia, oh Señor, para ser una cristiana verdadera”, produjese un gran cristiano como John Wesley. Ella oraba: “Ayúdame, Señor, a recordar que religión no es estar confinada en una iglesia o en un cuarto, ni es ejercitarse solamente en oración y meditación, sino que es estar siempre en tu presencia”.

En octubre de 1735, sus hijos John y Charles Wesley fueron a Estados Unidos como misioneros a los indios y a los colonizadores. Al despedirse de ella, John le expresó su preocupación en dejarla, siendo ella ya mayor. A lo que respondió: “Si tuviese veinte hijos, me alegraría que todos ellos fuesen ocupados así, aunque nunca más los volviese a ver”.

Al regresar a Inglaterra, John reasumió sus predicaciones por todo el país. Años después, Susana tuvo el inmenso gozo de oírlo predicar noche tras noche a cielo abierto, a una audiencia que cubría toda la cuesta de Epworth. Él se acordaba de las reuniones de su madre en Epworth cuando la oía predicar en las noches de domingo para doscientos vecinos que se aglomeraban en la casa pastoral.

Cuando los metodistas alcanzaron pleno vigor, la vida de Susana llegó a su fin. Un domingo de julio de 1742, mientras John predicaba en Bristol, le fue avisado que su madre estaba enferma, y regresó aprisa. El viernes siguiente ella despertó de su sueño para exclamar: “Mi querido Salvador, ¡estás viniendo a socorrerme en los últimos momentos de mi vida!”.

Más tarde, cuando los hijos estaban alrededor de su lecho, ella dijo: “Hijos, tan luego yo haya sido trasladada, canten un salmo de alabanza a Dios”. Ella murió en el lugar donde la primera Capilla Metodista fue abierta y fue sepultada en el cementerio al lado opuesto donde treinta y cinco años más tarde su hijo John construyó su famosa capilla. Cierta vez, John dijo sobre aquel funeral: “Fue una de las reuniones más solemnes que yo vi, o espero ver, en este lado de la eternidad”.

Un llamado a las hijas de Dios, para ser mujeres conforme a Su corazón.




«Acuérdate de Jesucristo»

Marcela Azzolini

«Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio» (2 Timoteo 2:8).

Querida hermana: te invito a que leas con atención las dos cartas de Pablo a Timoteo. Te podrás dar cuenta de que no fueron escritas o dirigidas a la iglesia, sino que más bien son de carácter personal, como cuando un padre preocupado le escribe a su hijo –en este caso a Timoteo–, a quien aconseja cómo debe mantener la fe por medio de las buenas obras y conducta recta en la casa de Dios, y también cómo resistir lo falso.

Al leer las cartas, nos podemos dar cuenta del gran afecto que siente Pablo por este joven, que tendría alrededor de 20 años. Eso lo vemos en el inicio de las dos cartas: «…a Timoteo, verdadero hijo en la fe…», «a Timoteo, amado hijo».

Acuérdate de Jesucristo

Cuando Pablo le dice: «Acuérdate de Jesucristo», no creo que fuera porque Timoteo se haya estado desviando de la senda o porque tuviera una conducta no adecuada. Más bien, es la secuencia de consejos que el apóstol le menciona y le recuerda, por ejemplo en la 1ª carta, capítulo uno: «Guarda la sana doctrina», tener «una fe no fingida», pureza, una conciencia sana; la ignorancia de la palabra que tienen algunos, «el propósito de la ley (para quién fue dada); habla de su testimonio personal, le recomienda que trabaje en el Señor manteniendo la fe. En el capítulo dos, le instruye sobre la oración (por quiénes se debe orar), le habla del plan salvador de Cristo (para qué vino). ¿Por qué le habla de algo tan básico para un joven evangelista como Timoteo? Luego, cómo deben conducirse las mujeres cristianas. En el capítulo tres, habla de los requisitos de los obispos y diáconos. En el capítulo cuatro, de la apostasía, que la Palabra es la que nos purifica, nos limpia y santifica; los deberes de un buen ministro, del pelear la buena batalla. En conclusión, en la primera carta Pablo revela una seria preocupación por dotar a la iglesia de normas de vida y conducta.

En la 2ª carta, Pablo estaba en su segundo encarcelamiento, en Roma (encadenado – así lo hacían con los malhechores). Él preveía una cercana ejecución, pero a pesar de su difícil situación personal, su principal preocupación era la iglesia y algunos malos comportamientos de creyentes. Hay una exhortación constante a su «amado hijo Timoteo» a mantenerse fiel y a no avergonzarse de ser testigo de él.

En esta carta le recomienda que anuncie con diligencia el evangelio, que amoneste con prudencia a los creyentes, que corrija con humildad, que esté dispuesto a sufrir. Le previene contra conductas desviadas que algún día podrían llegar a introducirse en la iglesia (3:15). Creo que ya estamos en esos tiempos peligrosos de que habla aquí: apariencia de piedad, hombres corruptos de entendimiento que apartarán a los incautos de la verdad.

En conclusión, esas son las cosas en que debía acordarse de Jesucristo: sus enseñanzas, su vida, su negación, sus padecimientos, su propósito salvador, el mandato de predicar de él, el no tener miedo a sufrir a causa de servirlo, y cómo debe ser todo lo que se hace en la casa de Dios. Eso era lo que constantemente Timoteo debía recordar, traer a la memoria.

La carga de un padre por su hijo

Se dice que Pablo y Timoteo se conocían desde hacía más de quince años. En las dos cartas mezcla cosas básicas tales como recordarle cómo se convirtió, la fe de su abuela y madre, y también cosas muy serias como advertirle acerca de los que engañan a algunos hermanos con falsas creencias.

Me da la sensación que a Pablo, al verse cerca de morir, le da mucha ansiedad por traspasar y recalcar lo que él mismo le había hablado tantas veces. Vuelvo al mismo ejemplo: un padre que se encuentra muy enfermo y sabe que va a morir y le aconseja desesperadamente a su hijo: «Hijo, no te olvides de lo que te enseñé … recuerda lo que hablamos … cuidado con esto ... acuérdate de aquello…»

Calvino dijo, refiriéndose a estas dos cartas: «Fueron escritas, no con tinta, sino con la misma sangre de Pablo». Había una misión que debía ser traspasada. Moisés se la traspasó a Josué, Cristo a los apóstoles, Pablo a Timoteo. Este último mandato fue dado hace más de 1900 años, pero hasta hoy se predica, se recuerda. Ya no es Pablo a Timoteo, es el mismo Señor Jesucristo que nos lo está diciendo: «Acuérdate de mí ... acuérdate para qué te llamé ... acuérdate para qué te salvé ... acuérdate para qué di mi vida por ti ... acuérdate que te puse nombre; mía eres tú».

Todas las hijas de Dios, grandes y pequeñas, estamos llamadas a servir en su casa como este joven Timoteo. No es sólo para algunas. Si has creído en el Señor debes responder a este llamado. «Pero, ¿en qué serviré?», puede ser tu pregunta. Dios es el que abre las puertas. Sólo tienes que disponerte a hacer lo que él quiere que hagas. Por ejemplo, orar es un mandato, predicar, amar y sujetarnos a nuestros esposos; amar a nuestros hijos, visitar a los enfermos y a los que están privados de su libertad.

Pero todo servicio, por grande o pequeño que parezca a tus ojos, debe ser realizado como aconseja Pablo a Timoteo: con una conciencia limpia, sana, pura (eso lo hace la Palabra), con una fe no fingida, un corazón limpio (eso lo hace el Espíritu Santo de Dios que vino a morar en nosotras), con piedad y santidad. Nuestro anhelo y oración debe ser no sólo ser usadas por él, sino ser aprobadas en él. El Señor quiere toda nuestra vida para él; no sólo una parte. Él no pide mucho ... él lo pide todo.

Mujeres conforme al corazón de Dios

La santidad en estos tiempos es muy dificil, porque todo este mundo y su sistema nos bombardea por todos lados, y llama a lo bueno malo y a lo malo bueno. Hemos sido llamadas a ser santas porque él es santo, y sin santidad nadie verá al Señor.

Como madres tenemos la obligación de formar, no de «deformar» a nuestros hijos. Porque lo que tú no le enseñes como madre, Dios, que es su Padre, se lo va a enseñar, y seguramente lo va a aprender, pero con lágrimas. Porque cuando uno llega a Dios, a veces, llega muy mal formado, entonces él empieza a tratar directamente con uno, y el quebrantamiento duele, ¡y cuánto cuesta cambiar hábitos, formas de pensar y de actuar!

En la Biblia hay muchos ejemplos de madres que cumplieron con ese llamado, y sus hijos mostraron los frutos. Timoteo, Samuel, David, Moisés, Juan el Bautista. En la Biblia hay muchos que comenzaron desde pequeños a entender la perfecta voluntad de Dios. Ellos no tenían nada de especial o sobrenatural que los diferencie de nuestros hijos. La diferencia, creo yo, la marcaron sus madres.

Para ellos no fue fácil mantenerse santos, porque siempre abundó el pecado, y el diablo siempre ha tenido la misma misión: robar, matar y destruir; pero su mente y corazón estaban guardados para Dios.

Ellos tuvieron una decisión. Y ese mismo compromiso es el que nosotras debemos tomar cada día: el de vivir como cristianas santas, hoy. Ser mujeres conforme al corazón de Dios, que no se conforman con este mundo y su sistema. Mujeres valientes, que llaman pecado a lo que es pecado.

Estamos llamadas a esperar su venida en santidad, como la novia que anhela la llegada de su Amado. Él nos sigue llamando con amor, su Santo Espíritu nos anhela celosamente para él y nos hace acordarnos de Jesucristo.

Una pregunta que ayuda a definir el rol de la mujer en el contexto familiar.


¿Obstaculizadora o facilitadora?

Miriam Ferrando

Es común en las grandes ciudades, mientras uno se dirige al trabajo o regresa de éste, encontrarse con atochamientos en las carreteras y avenidas. En estas situaciones no se puede retroceder, porque hay vehículos detrás. Simplemente hay que esperar, aunque uno quisiera que el auto tuviera alas para superar el obstáculo y poder seguir el camino. Si no se puede tomar otra dirección, lo único que nos queda es esperar.

Estas situaciones, vividas a diario, me hacían pensar en qué sucede cuando nosotras somos un obstáculo para el accionar del Señor ¿Qué hace el Señor cuando somos un obstáculo en su camino, en el cumplimiento del propósito de Dios.

Ezequiel capítulo 1, versículos 9,12,17 y 20 nos indica que tanto los querubines como «las ruedas» andaban hacia delante, no se volvían. El principio que podemos extraer de esta lectura es que el Señor va siempre hacia delante; no puede esperar, ni tampoco desiste ¿Qué pasa cuando Dios no encuentra el vaso adecuado? Viene el juicio de Dios, lo que significa que él busca otro vaso.

Hermanas, el Señor nunca se desvía. Tal vez toma una nueva dirección, pero continúa siempre hacia adelante. Si somos estorbo, Dios sigue en una nueva dirección, pero avanza siempre. Somos un obstáculo (Fil. 2:21) cuando buscamos lo «nuestro». Somos facilitadoras cuando nos acomodamos al pensamiento de Dios.

Como mujeres, muchas veces creemos que nuestras decisiones y acciones no traspasan los límites de nuestra casa; que sólo quedan en el terreno de lo doméstico y que no van a afectar a nadie más que a nosotras. Pero lo que hacemos o no hacemos puede ser un obstáculo o un medio para que la gloria de Dios se manifieste. Las consecuencias de una u otra decisión pueden afectar no sólo a nuestra familia, sino también a la iglesia.

Veamos en las Escrituras cómo algunas mujeres fueron «obstaculizadoras», o bien, facilitadoras», con respecto a:

1. EL ESPOSO
Jezabel
(1 Reyes 21, Apocalipsis 2:18).
Aquí vemos un claro ejemplo de una mujer que llevó el gobierno espiritual, «incitó» a su esposo a hacer el mal (v. 25). Fue un obstáculo, y su acción tuvo una grave consecuencia: no tuvo descendencia. No se volvió a saber más ni de Acab ni de su esposa.

Como esposas podemos interferir en el servicio al Señor de nuestro esposo, en las decisiones que hay que tomar respecto al servicio, en las apreciaciones respecto de una situación. Nuestros comentarios no quedan en nuestras cuatro paredes, tienen una consecuencia eterna.

Abigail (1 Samuel 25)
Ella fue una facilitadora del propósito de Dios. Le salva la vida a su marido y no lo desautoriza, a pesar de que es un insensato. Y detiene a su futuro esposo de derramar sangre. David la bendice, bendice su inteligencia y su actuar (v. 32). Su decisión tuvo una consecuencia: fue reina.

2. LOS HIJOS
La madre de Juan y Santiago (Mateo 20:20).
El amor maternal puede estorbar lo que el Señor quiere hacer. Parece insensato decir que el amor de una madre por sus hijos pueda ser malo, pero así es cuando se introduce un elemento natural en el propósito de Dios. Esto trajo consecuencias: los discípulos se enojaron (v. 24). Esta intervención dañó la relación entre ellos: «la iglesia fue dañada». ¡Cuántas veces hemos visto en la iglesia madres que pelean y luchan, evidentemente o en forma camuflada, para darle un lugar de privilegio a sus hijos, o para defenderlos de una disciplina!

La madre de Moisés (Éxodo 2, Hebreos 11:23).
Esta madre en cambio, facilita el objetivo que tenía Dios, en su vida y su obra. No dejó que mataran a su hijo y lo entregó, por fe, al Señor (¿Quién le aseguraba que se iba a salvar?). Perdió a su hijo, pues tal vez Moisés nunca la reconoció como mamá, hasta que fue grande. En verdad, no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que por un acto de fe de una madre, Moisés fue el libertador del pueblo hebreo, y el plan de Dios siguió su curso.

3. TRADICIÓN
Mical
(2 Samuel 6:17).
Ella era hija del rey Saúl. Era hija de rey y esposa de rey. Mical sabía cómo debía comportarse un rey, lo que debía hacer y no hacer. Cuando ella vio a David danzar de esa manera, pensó que esa no era la conducta apropiada para un rey. Nunca había visto algo así de parte de un rey. Mical reaccionó irónicamente, aferrándose a su dignidad, a lo que tenía como su tabla de salvación. Como consecuencia de este acto, nunca tuvo hijos. No tuvo frutos. ¿Estamos nosotras abiertas al mover y a la dirección de Dios en su iglesia o estamos aferradas a la tradición, a lo que hicimos o vimos en el pasado?

María (Mateo 12:47).
En este episodio su hijo casi la desconoce, la pone a la altura de todos sus hermanos, y no le da ningún privilegio por ser su madre. María no se casó como todas las mujeres de su época, y afrontó una situación social muy difícil. Su hijo no fue como todos; no vivió como todos y no murió como todos. María abandona la normalidad de la vida para que el plan de Dios se cumpla. De más está explicar las consecuencias que tuvo para la humanidad el que haya habido una mujer facilitadora del camino del Señor.

Hermanas, las invito a leer varias veces Romanos 14. Allí se nos presenta otro gran obstáculo (v. 13) que consiste en «juzgarnos entre nosotras». Se nos insta a no destruir la obra de Dios (v. 20) y a facilitar la edificación de Su cuerpo. De nada nos serviría por ejemplo, ser facilitadoras en el propósito de Dios si usamos eso como medida para las demás hermanas y las juzgamos por no imitar nuestras acciones.
Luego, debemos preguntarnos sobre nuestra posición ante el Señor: ¿Somos facilitadoras u obstaculizadoras?

viernes 5 de septiembre de 2008

CONSEJERIA BIBLICA

CONSEJERIA BIBLICA

Por: Silvia Stankiewicz. De nacionalidad Argentina, casada, con tres hijos, sierva de Dios, graduada de la Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos. Con más de 20 años al servicio de la obra de Dios. Ha estudio también en diferentes seminarios y tomado cursos especiales. Es maestra y consejera bíblica  da cursos y talleres para preparar líderes, obreros y maestros. Actualmente reside en USA con su familia.

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Pregunta: Antes que nada Dios siga bendiciendo este espacio. Hace aproximadamente 9 años que me uní en matrimonio con mi esposo, y desde entonces mi suegra y yo no podemos ponernos de acuerdo en muchísimas situaciones, las dos somos cristianas me duele mucho en mi corazón no poder agradarle a ella y poder vivir en paz sin hacernos daño, yo le he pedido al señor que me revele si soy yo quien la provoca a ella para que me trate como ella lo hace, pero hasta ahora no he recibido respuesta. Realmente es una situación difícil y me gustaría que me ayudaran en oración y algún consejo para poder servir a Dios completamente porque siento que esta situación no me permite servirle como él quiere que le sirva. (Amada, México.)

Respuesta: Hola Amada. Gracias por escribir. La Biblia dice que si alguno esta en Cristo, nueva criatura es.... las cosas viejas pasaron, he aquí, todas son hechas nuevas. Es claro que si ambas son cristianas deberían dejar de lado la vieja naturaleza, crucificarla en la cruz y morir a ella, para vivir en novedad de vida. Analiza como hija de Dios que eres, que cosas y áreas son las que mas te cuesta sobrellevar en el desencuentro con tu suegra.

Lleva tu vida en oración y pídele al Espíritu Santo que te haga sentir y te muestre que áreas son las que debes cambiar para tener una mejor relación.

Por otra parte hermana, tu no me especificas en que cosas se llevan mal, si ella se entremete en tu matrimonio o son cosas diarias las que les llevan a discusión.

Porque hay una gran diferencia si tu suegra, se mete en tu matrimonio , en cosas que pertenecen solo a ti y tu esposo , ya que no debería ser así, y tu esposo no debería consentir en ese tipo de intromisión. Eso no lo se.

Pero sea lo que fuere.... en el amor de Cristo, y con el Espíritu Santo viviendo en cada una de sus vidas, todo se puede solucionar.

El grano tiene que morir para dar fruto

“En verdad les digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, produce mucho fruto”. (Juan 12:24).

La respuesta positiva a los problemas es una de las claves fundamentales que determina la clase de persona que somos. Las grandes dificultades de la vida pueden ser piedras de tropiezo o bien pueden ser piedras angulares de la vida.

La Biblia cuenta que el rey Saúl vio al gigante Goliat y se acobardó, tuvo temor. Pero David el pastor de ovejas vio al mismo gigante Goliat y lo venció.

La respuesta que demos a cada problema de la vida determinará nuestra estabilidad mental y física.

Las injusticias, las acusaciones, aflicciones y disgustos parecen ser un tipo de escuela que Dios permite para nuestro crecimiento espiritual y fortalecimiento. Cuando la persona humildemente y quebrantada se somete y busca a Dios tendrá un enorme crecimiento espiritual, Dios cambiará muchos de esos sentimientos por Paz y Gozo en tu corazón.

El grano tiene que morir para dar fruto, pero al principio ese grano estuvo verde sin tener la cualidad necesaria que se necesita para que caiga en tierra y de el fruto que se espera.

La uva madura tiene que ser aplastada para que derrame el dulce jugo. Las semillas tienen que ser prensadas para obtener el aceite.

Muchas veces tenemos que pasar por dificultades para poder crecer en todas las áreas de nuestra vida, no hay victoria sin batalla, no hay éxito sin esfuerzo.

Cuando un hombre o una mujer crecen, está lista para dar fruto y Dios permite éxito o crecimiento en todo lo que emprende en la vida. Amen.

Tu vida y relaciones pueden cambiar, no esperes de otros, empieza tu...!!

Bendiciones mil!

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Pregunta: Hola, necesito mucha ayuda, tengo ataduras de mis padres, abuelos, tengo muchos problemas mi vida es un desastre, tengo 10 años de ser cristiano hasta hace un par de meses me gustaba ir a la iglesia ahora ya me da igual si voy o no, mi pregunta es la siguiente, quiero que me aconsejen para poder sanar mis heridas del alma, alguien me dijo que Dios le había mostrado mi corazón y que estaba con una sanja en medio muy profunda y con miles de rajaduras a punto de quebrarse en un millón de pedazos, la verdad es que no se que significa, solo se que es cierto por que me siento así, y ya tengo que hacer algo para solucionarlo ya me canse de sentirme así.... espero que me puedan ayudar. Juan Pablo, México.

 

Respuesta: Hola Juampa. Gracias por escribir. La Biblia dice: "conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres".... Ahora que es conocer la verdad, y que esa verdad te haga libre?
Es tener un encuentro personal, genuino y sincero con Jesucristo tu Salvador, El es el Camino, El es la Verdad y El es la Vida! Si estas en Cristo no tendrás ataduras de ningún tipo, todo se romperá ante su presencia. Hasta aquí me parece que no lo has tenido y si algo has sentido quizás haya sido emoción.

Pero la vida en Cristo, en comunión, o sea buscando de El por medio del conocimiento de su Palabra y la oración sincera y ferviente puede hacer cosas grandes y asombrosas en tu vida, no importando que estés caído y si te encuentras en lo mas bajo que pueda haber.
Tu puedes y necesitas ser renovado en la fe, y aunque estés herido, lastimado y aun destruido, Dios es especialista en milagros, El hace Nuevas todas las cosas, y aunque tu vida este destrozada, El tomara cada pedazo y hará una obra maravillosa si tu se lo pides y estas dispuesto a vivir una vida integra en El.

Dios esta cercano a los que le buscan de verdad.. escrito esta!
Así que dispone tu corazón, alinéate con El, ve a la iglesia, habla con tu pastor y pídele que te ayude, cuéntale como te sientes y dile también que te ministre y que ore por ti.
Sigue firme en el camino, no te desvíes de el, ya que para estar bien necesitas "permanecer" como la vid en los pámpanos, lee Juan 15.
Permanecer es estar siempre unido a la Vid verdadera, que es Cristo, y nutrirte diariamente en ella.
No busques fuera de los caminos de Dios lo que sacie tu vida porque no lo hallaras, solo encontraras caminos que parecen de vida, pero que te llevaran a la muerte.
Me dices que no tienes ganas de ir a la iglesia, que te da lo mismo, eso indica que estas frío y que el enemigo esta ganando ventaja sobre ti.
Esta en ti la decisión lo que vas a hacer. Espero que escojas bien. Dios te espera para hacer una obra nueva en ti. Pero, no te guíes por sentimientos, sino por fe... fe es tener la convicción de recibir lo que esperas.

No es sentir ganas de ir a la iglesia o no.... es decir si .. lo sienta o no... iré a la casa de Dios a ofrecerle mi mejor alabanza y adoración, escuchare su Palabra y se que seré bendecido , orare y no importa si siento algo o no ,se que Dios me escuchara, y que mi vida cambiara... Eso es Fe!

Y es lo que te aconsejo que hagas. No estas solo... "Todo lo puedes en Cristo que te fortalece" Filip. 4:13 Bendiciones y adelante! Pon tus ojos en Jesús y no fracasaras jamás!

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Pregunta: Hola que tal!, escribo desde Venezuela y mi situación es la siguiente, amo a mi esposo tengo familia con el pero en ciertos momentos deseo alejarme completamente de su vida dado a que no me agrada para nada su familia, el sentimiento es mutuo ya que ellos a mi y a mi hijo no nos soportan, no nos quieren cerca sino solamente a mi esposo, la mama de el asiste a un sitio donde adoran un buda, la familia de el lo manipulan por medio de una hija que el tiene fuera de nuestro matrimonio (el ya la tenia cuando nos casamos).

Entonces mi esposo y yo discutimos, peleamos y nos decimos muchas cosas ya que se convirtió en un padre sobre protector de la hija y con un gran sentimiento de culpa hacia ella cuando nació nuestro bebe. Quiero a mi familia unida no soy quien para separar lo que Dios unió, pero también esta mi salud mental y la de mi hijo. Hemos ido a Psicólogos Cristianos, Consejera Matrimonial, mi familia, amigos etc y el sigue actuando igual y diciendo que cambio, pero realmente no se ve el cambio (el no acepta que no ha cambiado, esta completamente convencido que si lo ha hecho) mi esposo aun no entiende que la familia a la que el debe dedicarse a formar a preparar etc es la que Dios nos entrego a el y a mi; sin dejar a un lado la hija pero no poniendo toda su atención en ella porque nuestro hijo también lo necesita.

No se que hacer, no se que decisión tomar.. Necesito su punto de vista en la profesional, espiritual y que sea lo mas clara conmigo como le sea posible para ver si alguien que este fuera de esta situación me aconseja y quede convencida de lo que debo hacer.Gracias, mil bendiciones. Gabriela, Venezuela.


Respuesta:Hola Gabriela. Dios te bendiga. Mira, si ya has ido a psicólogos cristianos, conserjería matrimonial y amigos te han dado su consejo u opinión, creo que haz hecho de tu parte bastante, no es fácil para mi que estoy lejos, y solo por medio de un email, aconsejarte, pero te daré de todos modos mi consejo, esperando que sea de ayuda, guía y bendición a tu vida, ya que viene de parte de Dios para ti. Lo que tu me dices y del modo que me lo planteas, es verdad.
Tu esposo debe darle prioridad a su familia, la cual ante Dios hizo un pacto que incluye dejar a padre y madre y unirse a su mujer, para ser uno, dando lo mejor de si en pro de ella en todas las áreas.

Su familia es en tu caso , tu y tu hijo. Es cierto, que si tiene una hija de su anterior relación, debe amarla, cuidarla y proveer todo lo que ella necesite, pero ser equilibrado en lo que hace.
Sin embargo hermana, hay algo que es personal, y es algo en lo cual nadie puede hacer nada al respecto, ya que es una decisión individual y personal, la cual Dios respeta, y es... el libre albedrío.

Dios nos dio esa posibilidad de poder escoger lo que queremos ser y hacer.
Si tu esposo, antepone a su familiares, sea padres , o su hija , además de que me dices que han tomado un curso matrimonial [el cual ha puesto los puntos en sus lugares] y el ha hecho oídos sordos a eso, tu no puedes hacer nada mas. Solo orar para que el entre en razón, y su entendimiento sea abierto, que sea sensible a la Palabra de Dios y a su rol como esposo y padre. Dios tiene todo el Poder para cambiarlo y transformarlo, y es mas.... El desea hacerlo, mas como te dije antes, no lo hará si tu esposo no quiere....
Es una realidad de la cual no podemos huir, que por más fe que tengamos.

Yo no puedo decirte que decisión debes tomar, eso es algo tuyo y personal, intenta hablar con tu esposo, pero con testigos que vean de afuera la situación y que sean neutrales, exponiendo así la situación, y viendo que se puede hacer al respecto.
Por mi parte anhelo que tu matrimonio se establezca basado en Cristo y edificado en El, que ambos le busquen en espíritu y en verdad, que su vida espiritual sea firme y fuerte, ya que de ese modo las cosas pueden cambiar. No hay enemigo que resista a dos personas que se unen para buscar a Dios y de Dios ferviente y sinceramente.

No te preocupes por la familia de el, si no te quiere, si te rechaza, si tu estas en Dios por mas buda o cosas te que hagan a ti, no te llegara. Pero , como hija de Dios no les devuelvas mal por mal, se que no es fácil, pero trata de ser ejemplo de que Cristo vive en ti, quizás también puedas establecer un buen vinculo con la hija de tu esposo para ganarla también para Cristo... "Encomienda a Jehová tu camino y confía en El Y El hará" Salmo 37 No es en tus fuerzas que podrás tener victoria, sino en El.

Recuerda que "Todo lo puedes en Cristo que te fortalece" Filip 4:13 En El esta la plenitud de todo lo que necesitas... Corre a su Gracia y misericordia, El te guiara en los pasos a seguir, no te apures ni estes ansiosos e inquietos, solo espera en paz, y recibirás la respuesta oportuna. Habla con tu pastor, únete a un grupo de discipulado en la iglesia, donde aprendas de la Palabra de Dios , la cual te dará fuerzas y fe, y donde también oren contigo y por ti, donde te sientas apoyada y en compañía de personas que te animen y alienten, lo mismo con tu hijo, llévalo a que se reúna con niños de su edad y que aprenda a conocer a Dios , su Palabra , sus caminos y a orar, aprovecha esta situación para estrechar lazos mas fuertes espiritualmente y así con tu hijito orar juntos y buscar de Dios.

Dios es Fiel...
Bendiciones!

ARCO IRIS

ARCO IRIS

Cuando Fernando de Lesseps oyó que Mohamed Said, su amigo de la infancia, había sido nombrado virrey de Egipto, no perdió tiempo en dirigirse al Cairo. Ambos hombres estaban de buen humor cuando se encontraron en las afueras de Alejandría, el 13 de noviembre de 1854. De Lesseps había venido a Egipto para hablar con Said acerca de la idea de un canal que él tenía, pero no la expuso inmediatamente.

En su lugar, esperó una señal de Dios. Cuando se levantó a la mañana antes del amanecer, supo que el momento había llegado. Más tarde escribió: “Los rayos del sol ya iluminaban el horizonte al oriente; al occidente aún todo estaba oscuro y nublado. Súbitamente vi un arco iris de vívidos colores extendiéndose en el cielo de este a oeste. Debo admitir que mi corazón golpeaba aceleradamente, por... esta señal de un pacto... parecía presagiar que había llegado el momento de la unión entre el este y el oeste”.

De Lesseps se dirigió inmediatamente a la tienda de Said y, antes de terminar el día, su proposición para la construcción del gran canal de Suez se había aprobado.

Puede ser que Dios no le envíe un arco iris como señal, pero su pacto con usted es seguro. ¿Por qué no mirar hoy hacia Él en busca de respuestas, tanto por las ideas innovadoras que necesita como por el tiempo preciso en el cual hacerlas?

Lo imposible se desvanece cuando un hombre de la mano de Dios se enfrenta a una montaña.

Mateo 19:26
Y mirándolos Jesús, les dijo:
Para los hombres esto es imposible;
Más para Dios todo es posible.

COMUNICACION DIARIA

COMUNICACION DIARIA

La sala de fiestas estaba alegremente adornada con preciosas flores y cintas. A lo ancho del frente del salón se encontraba un estandarte en el que podía leerse: “Muchas felicitaciones para una pareja radiante”. Celebraban su cincuenta aniversario de bodas. Familiares y amistades, ya sean que vinieran cerca o lejos, se habían congregado para rendirles homenaje. Los cuatro hijos se turnaron para expresar sus más tiernos recuerdos y las grandes lecciones aprendidas de sus padres. Luego, partieron el pastel, tomaron fotos y todos disfrutaron por estar juntos.

Con gran rapidez, la tarde llegó a su final. Los amigos se despidieron; los miembros de la familia llevaron consigo recuerdos y se retiraron. Ya en la noche, uno de los nietos preguntó: “Abuelita, ¿cuál es el secreto para estar felizmente casados por cincuenta años?” Sin vacilar, su abuela respondió: “Siempre estamos dispuestos a conversar de cualquier asunto”.

Investigaciones recientes apoyan esa conclusión. Un estudio realizado, entre parejas con más de veinte años de matrimonio, reveló que lo único que tenían en común era que charlaban a diario. Quizás desde que descubrieron cómo comunicarse se dispusieron a hablar de sus diferencias a la llegada de períodos difíciles. Lo mismo se aplica a nuestra relación con Dios. Si con regularidad nos comunicamos con Él, nos volveremos hacia Él automática e inmediatamente cuando llegue la crisis.

Colosenses 4:6
Que vuestra conversación sea siempre con gracia.

EN LA CIMA


EN LA CIMA 

Un Joven alpinista iba acompañado por dos fuertes y experimentados guías, en su primer intento por escalar los Alpes Suizos, y se sentpia seguro de tenr un guía en la delantera y otro detrás de él.

Escalaron varias horas. Sin aliento y exhaustos, lograron por fin llegar a las rocas que entre la nieve sobresalían justo antes de llegar a la cima. Al faltar solo unos metros para llegar a la cima, el guía que iba al frente se echó a un lado para que el joven alpinista pudiera ver el paisaje por primera vez, una maravillosa vista panorámica de picos cubiertos de nieve y un brillante y despejado día en el cual no se veía una sola nube.

Aferrandose a las rocas mientras escalaba, el joven dió un último salto hasta la cima.

El guía rapidamente lo asió y tiró de él hasta bajarlo. El joven no sabía que a menudofuertes vientos soplaban sobre las rocas de la cima, cuya velocidad podía hacerlo caer.

Al instante, el guía le informó de tal peligro diciendole: ¡Tiene que arrodillarse señor! ¡Nunca estará mas seguro acá arriba que de rodillas!

Este joven descubrió que aunque pensó estar bien preparado para escalar, aún había mucho más por aprender. La vida está saturada de errores y el peligro mayor radica en no aprender de ellos.

"LO QUE ERES, ES EL REGALO DE DIOS PARA TI. LO QUE HACES DE TI MISMO, ES TU REGALO PARA ÉL."

Santiago 1:4
...Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seaís perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna...

viernes 25 de julio de 2008

jueves 8 de mayo de 2008

La suegra de Pedro

  • La suegra de Pedro

"Habiendo entrado Jesús en casa de Pedro, vio a la suegra de éste postrada en cama con fiebre". Mateo 8:14

Lease Mateo 8:14-17

Cuando Jesús dijo a Pedro y a Andrés: "¡Seguidme!" los dos dejaron todo lo que tenían y le siguieron. Los lazos que unían a Pedro, y en general a los discípulos, con sus familias tenían que ser cortados, y nuevos lazos tenían que aparecer para sustituirlos. Pero, Pedro ya no pertenecía a Betsaida, ni a la familia de su padre Jonás. Pertenecía a Jesús y a su Reino. Recordemos a Jesús: "El que ama a su padre o madre más que a mi no es digno de mí." Esto parece una exigencia extrema. Y los primeros cristianos hicieron este sacrificio por sus convicciones: lo dejaron todo para seguir a Jesús.

Eso no era obstáculo para que los lazos deshechos entre el discípulo y su familia fueran luego reconfirmados. Esto ocurrió en el caso de Salomé, la madre de Juan y Jacobo, y en este caso entre Pedro y su suegra. Estas mujeres creemos que se convirtieron a la fe. En cuanto a Salomé es seguro. Sabemos de la suegra de Pedro que servía a Jesús. No cabe duda que el milagro recibido tenía que disponerla a adorar al Señor.

No sabemos si vivía en Betsaida o Capernaum, aunque no importa. Allí Pedro y Andrés poseían una casa. Posiblemente heredada de su padre. Pedro era casado, y al seguir a Jesús dejó la casa a cargo de la esposa. Cuando Jesús visitó la casa, su madre vivía con ella. No sabemos si Andrés era casado. Tampoco sabemos si había hijos. Sabemos que la esposa de Pedro todavía vivía cuando Pablo era creyente, por la referencia que hace a ella en 1a Corintios 9:5.

En nuestra historia vemos que la suegra de Pedro está enferma. No sabemos si era una enfermedad grave. Pero, sí que Jesús llegó, le tocó la mano, y a pesar de que "estaba postrada en cama" se puso bien: se levantó y les servía.

De este incidente aprendemos que el hecho que Jesús mandara a sus discípulos que lo dejaran todo para seguirle no les impedía mantener las relaciones con la familia, pues de otro modo Pedro no les habría visitado. En este caso toda la familia alaba al Maestro.

Las relaciones entre yernos y suegras no siempre son lisas y suaves. Es posible que en algunos casos no haya la discreción debida o la paciencia deseable por parte de los dos, en estas relaciones. Por otra parte el amor puede superar todas las discrepancias y diferencias en el modo de ver las cosas. En el caso de Pedro hemos de creer que su enfermedad había unido a toda la familia en oración. Ahora, una vez curada, ella muestra su amor y se dedica a servir al grupo que había traído a casa su yerno, especialmente a Jesús que la había curado. Reinaba la armonía en aquella casa

Preguntas sugeridas para estudio y discusión:

1- ¿Qué quería decir Jesús cuando les decía a los que habían de ser sus discípulos: «Sígueme»?

2- ¿Curó Cristo a esta mujer del todo?

3- ¿Qué lección particular aprendemos aquí sobre las relaciones dentro de la familia?

Salomé

  • Salomé

"Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo, con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo" (Mateo 20:20)

Lease Lucas 20:20-28; Marcos 15:40, 41.

Salomé era la esposa de Zebedeo, y la madre de Juan y Jacobo. Lo notamos al comparar Marcos 15:40 con Mateo 27:56. Marcos nos da el nombre de Salomé como una de las mujeres que estuvieron presentes en el entierro de Jesús. En Mateo no se menciona su nombre pero se la designa como la madre de los hijos de Zebedeo. Salomé podía considerarse como muy bendecida entre las mujeres, puesto que era la madre de dos de los discípulos más queridos por Jesús. Es indudable que los tres apóstoles en quienes Jesús tenía más confianza eran Pedro, Juan y Jacobo. Más adelante apareció Pablo, pero este no formaba parte de los doce. Jacobo y Juan, junto con Pedro, siempre son nombrados en ocasiones aparte. Jacobo murió como mártir según vemos en Hechos 12:2, por lo que su entrada en el cielo precedió a la de los otros apóstoles. De los once que habían presenciado la ascensión de Jesús en el monte de los Olivos, Jacobo fue el primero llamado a la comunión con el Señor.

La vida de Salomé, pues, dio mucho fruto. Sus dos hijos retuvieron su posición clave entre los apóstoles. Juan murió mucho más tarde. Fue el último de los apóstoles que murió, después de la revelación de Patmos.

Salomé era la mujer de un pescador. Vivían en la cosata del Lago de Genezaret. Era de esperar que sus hijos Juan y Jacobo seguirían moviéndose entre barcas y redes, continuando la ocupación de su padre. Pero, el curso de la familia fue cambiando súbitamente cuando Jesús los llamó a formar parte de su grupo. Su posición como apóstoles de un Rey con poder en el cielo y en la tierra cambió las ambiciones de Salomé para ellos, como veremos a continuación.

Hay multitud de leyendas con respecto a Salomé. Por ejemplo: que nació de un primer matrimonio de José, y por ello estaba emparentada con la familia de María. Otra, que era hija de Zacarías. El sentido de ellas es establecer el hecho que Jacobo y Juan probablemente habrían ya oído hablar de Jesús, cuando éste los llamó. Más probable es que la familia había oído hablar de Jesús a través de Juan el Bautista, cuando este predicaba junto al Jordán. Esto significa que la familia ya estaba preparada para recibir el mensaje, pues no se nos dice que Zebedeo hiciera el menor esfuerzo para retenerlos; en cuanto a María sabemos que fue luego ella misma a escuchar a Jesús y que siguió a las mujeres. Ya vimos que fue una de las mujeres que preparó los lienzos y especias para el entierro de Jesús.

El pecado de Salomé era el de los apóstoles. Reconoció que Jesús era el Mesías, pero no podía separar al Mesías de la gloria temporal de Israel. No se dio cuenta que los hijos de Abraham lo eran por la fe, no por sus hijos y por Pedro, y quizá sintiera incluso celos de Pedro y quiso asegurarse de que sus hijos, cuando Jesús viniera en su Reino, tuvieran un lugar de honor en él. Estas razones, comprensibles al considerar el orgullo natural de madre, la inducen a esta petición pecaminosa. No procedía de la fe, sino de lo opuesto a la fe.

¿Cuál fue la respuesta de Jesús? Dirigiéndose a sus hijos, que estaban con ella, les pregunta si podían beber de la copa que estaba preparada para él. Los hijos respondieron que podían. Jesús les confirmó el hecho que realmente lo harían: profetizando con ello el martirio, del que los dos iban a morir más adelante en distintas circunstancias. ¡Esta fue la corona de Salomé! ¡Una corona de eterno peso de gloria!

Preguntas sugeridas para estudio y discusión:

1- ¿Qué dos hijos de Salomé fueron seguidores de Jesús desde el principio de su ministerio?

2- ¿Qué categoría tenían entre los discípulos? ¿En qué orden murieron?

3- ¿Cuál era el principal pecado de Salomé? ¿Estaba orgullosa de sus hijos?

Safira

  • Safira

"Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y se quedó con parte del precio, sabiéndolo también su mujer" (Hechos 5:1, 2)

Lease Hechos 5:1-11

Dios castigó a Safira con la muerte por haber colaborado con su esposo en un acto fraudulento. Lo ocurrido no parece que debería haber dado lugar a un resultado tan trágico. Vamos a considerar los hechos en conjunto.

Ananías y Safira, los dos se habían segregado del judaísmo y se habían adherido a los seguidores de Jesús. No eran meramente simpatizantes: vendieron una propiedad suya y entregaron a los apóstoles una buena parte de la venta, para beneficencia o necesidades de los apóstoles y la predicación. ¿Cómo pudo dar lugar a un castigo tan grave un acto de generosidad?

En la Iglesia de Jerusalén habíase formado un espíritu de cooperación extrema, que afectaba incluso a la entrega de las posesiones personales, para ministrar a las necesidades de los santos. Muchos vendían sus propiedades, casas, campos y entregaban el producto a los apóstoles. No es infrecuente al principio de movimientos o avivamientos que los seguidores muestren gran entusiasmo.

Es posible que Ananías y Safira eran bien conocidos, y también lo era el hecho de que tenían una propiedad. El retenerla, cuando los demás vendían las suyas, podía producir la impresión de egoísmo ante los demás fieles.Ananías y Safira querían asegurarse de mantener las apariencias y su reputación de piedad. Decidieron pues, vender la propiedad. Una vez vendida, de comun acuerdo decidieron que, sin menoscabo para su reputación, iban a retener parte del producto de la venta. Es posible que no retuvieran mucho, pues de otro modo la discrepancia se habría hecho evidente.

Lo que vemos aquí esencialmente es que su acción no era motivada espiritualmente. Y al dar la apariencia de que entregaban todo lo obtenido de Ia venta, la acción adquiría el carácter de fraude a los ojos de los apóstoles, y una mentira ante los ojos de Dios. Era un verdadero sacrilegio.

No sabemos si Pedro se enteró del precio indirectamente o si le fue revelado por Dios. Pero su acusación fue fulminante:«¿No podías retenerlo todo para ti siendo tuya la propiedad? La mentira no es a los hombres sino a Dios que la has dicho.» Ananías expiró al oir estas palabras. A las tres horas más o menos, apareció Safira y cuando Pedro le preguntó a qué precio habían vendido la heredad; Safira, que se había puesto de acuerdo con su esposo, repitió la mentira. Safira «cayó a los pies de Pedro y expiró».

PREGUNTAS SUGERIDAS PARA ESTUDIO Y DISCUSION

1. ¿Qué acción benefica decidieron hacer Ananías y Safira?

2. ¿En qué forma frustró el diablo sus planes?

3. ¿En qué forma fue castigado este fraude?

Rode

  • Rode

"Cuando Pedro llamó a la puerta del patio, salió a escuchar una muchacha llamada Rode"

Lease Hechos 12:13-25

No se nos dice mucho de Rode, pero algunos rasgos de su carácter se hacen evidentes en su breve aparición en el libro de los Hechos. Era una de las criadas de María, la madre de Marcos, y vivía en la casa de ellos, en Jerusalén. El incidente en que aparece es el acto de abrir la puerta a Pedro cuando este había salido milagrosamente de la cárcel. Hay tres cosas destacables: Primero es que Rode se había adherido a la misma fe de su señor. La pequeña contregación se reunía en la casa de María. Era ya más tarde de la medianoche. Estaban juntos orando en favor de Pedro que estaba en la cárcel. Rode participaba plenamente en la vida de aquella casa, no se limitaba a recibir manutención y salario. Creía en el mismo Dios de María y compartía sus goces y sus penas. Era una criada ideal; servía a su señora y a la iglesia de Dios.

Servía también con diligencia. Estaba destacada a la puerta, separada de la casa por un patio o vestíbulo. De buena gana Rode habría estado dentro con los otros en Ia oración y la conversación. Sin embargo, vigilaba en la puerta. Se daba cuenta que era mejor cumplir con su deber que dedicarse a ejercicios más piadodos dentro.

Finalmente, el tercer rasgo que vemos en Rode es su naturaleza exuberante. Lo demuestra la forma como se comportó cuando Pedro anunció su llegada con unos recios aldabonazos. Al reconocer la voz de Pedro, «de gozo no abrió la puerta, sino que corrió adentro a anunciar que Pedro estaba a la puerta» Es posible que interrumpiera la oración de alguno o un mensaje, pero no tuvo inconveniente en hacerlo. Los de dentro al ver su alborozo y sus gritos, probablemente medio incoherentes, pues estaba embargada por la emoción, le dijeron que estaba loca. Sólo después fue a abrir y tardaría bastante, pues se nos dice que, «Pedro continuaba llamando». Rode era una muchacha espontanea, con la emoción a flor de piel, llena de entusiasmo, y leal a la causa.

PREGUNTAS SUGERIDAS PARA ESTUDIO Y DISCUSION

1. ¿Trabajaba Rode meramente por su salario?

2. ¿Cómo ejecutaba sus deberes?

3. ¿Qué espíritu saturaba su obra? ¿Qué significaba Rode para nosotros?


La mujer del flujo de sangre

  • La mujer del flujo de sangre

"En esto, una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto." (Mateo 9:20)

Lease Marcos 5:24-34

La mujer arrastra aún las consecuencias de la maldición del Paraíso: "En dolor darás a luz a tus hijos" Y no sólo dolor en los partos, sino una multitud de dolencias relacionadas directa o indirectamente con este proceso fisiológico. No sabemos si la enfermedad de esta mujer había resultado de algún parto, pero no hay duda que podía haberse dado este caso.

Esta mujer sufría su pena y su molestia en secreto. No se nos dice nada más, sino que se trataba de un "flujo de sangre" o sea hemorragias, y que ya hacía doce años. Después de tantos años hemos de suponer que su salud habría decaído, y que se encontraría pálida y decaída. En cambio su fe era firme y enérgica. De no haber sido así no se habría atevido a mezclarse con la multitud para acercarse a Jesús en público.

No se atrevió sin embargo a hablarle a Jesús de esta dolencia. Es posible que estuviera avergonzada de la misma. Por ello se acercó por detrás y tocó el borde del manto de Jesús. Sabemos que como resultado de este acto de fe, ("Si tocó aunque sólo sea su manto"), la mujer quedó realmente curada de su aflicción. Cesó el flujo, después de tantos años, en aquel momento.

Hemos de suponer que la mujer habría ido más de una vez al médico. Pero no había conseguido ningún resultado. No cabe duda que había hecho lo debido al ir al médico. Pero el don de la medicina dista mucho de ser perfecto. No había recibido ayuda alguna. Por otra parte, sus medios de vida no serían abundantes, y la pobre mujer necesitaba todo lo que tenía para su sustento. Cansada y decepcionada, ya se habría resignado a sufrir su enfermedad en silencio.

Pero, la fe le impidió llegar al desespero. Fue a Jesús. No pidió nada. Tocó el borde de su manto. Y quedó sanada. La fe puede realizar cosas estupendas. Jesús se lo dijo: "Tu fe te ha salvado; vete en paz y queda sana de tu aflicción." Aun cuando hemos de ponernos en manos del médico cuando estamos enfermos, no siempre es la voluntad de Dios que recibamos la curación por este medio, o por ningún medio. Dios siempre nos sostendrá y aliviará el sufrimiento, aunque no nos cure. Él da a los que sufren una visión de su compasión y amor.

Preguntas sugeridas para estudio y discusión:

1. ¿Qué resultado había obtenido esta mujer de ir al médico, o de los otros médios de curación que había probado, antes de que Jesús la curara?

2. ¿Qué razgo de la mujer le condujo a tocar el manto de Jesús?

3. ¿Premia la fe de todos los enfermos Dios curándoles de sus dolencias? Si no lo hace, ¿qué hace?

Marta

  • Marta

"Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose dijo: Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude". Lucas 10:40.

Lease Juan 11:1-45

Nos es difícil pensar en Marta sin traer a María a escena. Las dos son diferentes, es verdad. María era una cristiana quieta, que gustaba de escuchar a Jesús, sentada a sus pies. Marta estaba en continuo trajín, afanándose por servir mejor al Maestro. Sería un error hacer el contraste entre las dos como de luz y tinieblas, bien o mal.

Jesús le dijo a Marta, cuando esta le instó a que ordenara a su hermana que la ayudara, que María había escogido la buena parte, es decir algo mejor a la actividad incesante de Marta. Podríamos comparar diciendo que la una trabajaba con oro, y la otra con plata. Pero no hemos de olvidar que Dios en su soberana elección había llamado a cada una a un servicio distinto. Isaías era un profeta, lo mismo Amós. Pero no se confundían. Juan era un evangelista; lo mismo Marcos, pero el Evangelio de Juan es distinto del de Marcos, como el mensaje de Isaías es distinto del de Amós. Cada uno cumplió su responsabilidad siguiendo su camino señalado.

Jesús no reprendió a Marta por que estaba ocupaba. La reprendió por que quería arrancar a María de los pies de Jesús, la porción que había escogido su hermana. Marta probablemente miraba con desdén a su hermana arrobada escuchando a Jesús, no comprendiendo su quietud y misticismo. Para ella la vida era actividad y servicio. Pero, el servicio de ministrar misericordia y ayuda no lo es todo. En la iglesia hay también el ministerío de la palabra. El diácono que visita enfermos no puede menospreciar al pastor que predica la Palabra, pensando que sería mejor que él también visitara enfermos.

Marta, pues, tenía su trabajo particular, y estaba orgullosa de hacerlo bien. Aquí es donde tiene su punto flaco. Era una mujer íntegra, que amaba ardientemente a Jesús, que se ocupaba de lo humilde para servir al maestro. En la vida se necesitan mujeres capaces y dispuestas como Marta, mujeres que puedan aceptar toda clase de responsabilidades. En la familia son absolutamente indispensables.

María escuchaba a Jesús, la mejor parte. Pero luego, todos ellos se sentaron a la mesa, bendecida por el Señor, pero servida por Marta.

PREGUNTAS SUGERIDAS PARA ESTUDIO Y DISCUSION:

1. ¿Queda justificado estimar en poco a Marta?

2. ¿Cómo podemos comparar el rango de Marta con el de María su hermana?

3. ¿Hay lugar en la Iglesia de Cristo para Martas?

María Magdalena

  • María Magdalena

"Y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y de enfermedades; María la llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios". (Lucas 8:2)

Lease Lucas 8:1-2; Mateo 28:1-15

María Magdalena es el equivalente femenino de Pedro en el círculo que seguía a Jesús Los dos se caracterizaban por su celo y su fervor; fervor que a veces era excesivo y tenía que ser reprendido.

Magdala, la ciudad natal de María, estaba a tres millas de Capernaum. No es raro pues que oyera pronto de Jesús y se pusiera en contacto directo con Él. María era un personaje conocido en Magdala. Era relativamente rica y había estado sujeta a la influencia de los demonios. Algunos dicen que era adúltera, pero no es justo decirlo no teniendo ningún dato. No tenía nada que ver con la mujer pecadora que lavó los pies a Jesús. Podemos suponer, por su posesión de demonios, que era de naturaleza apasionada e impetuosa. Pero María se había librado de estas influencias. Jesús expulsó sus siete demonios y a partir de aquel momento, María Magdalena, dedicó su fervor apasionado a servir a Jesús.

Permaneció con las mujeres que seguían a Jesús y sus discípulos, que les servían según necesitaban y que cuidaban de ellos. Necesitaban dinero, alimento, vestido. El dinero lo proveían estas mujeres, según vemos en Lucas 8:3.

Pero, este servicio material no era la única prueba de lealtad de María Magdalena a su Salvador. Cuando Jesús fue a Jerusalén para sufrir y ser crucificado, María Magdalena le acompañaba. En la cruz, todos los discípulos excepto Juan, habían huído en el momento de la crisis. Pero, María Magdalena permaneció y fue testigo de la muerte de Jesús (Marcos 15:40,41). Y después de los sucesos del Gólgota, participó en los preparativos de su entierro. Fue también una de las mujeres que se dirigió al sepulcro para derramar especias sobre la tumba. Y cuando hallaron que el cuerpo no estaba allí, fue María la que fue a Jerusalén y halló a Pedro y le comunicó la noticia que lo habían robado.

Pero, esto no fue bastante. Regresó inmediatamente a la tumba, probablemente antes que los apóstoles llegaran allí. Sabemos que tuvo un encuentro con Jesús y que no le reconoció, pero fue sin duda la primera mujer que le vio. Fue necesario que Jesús la llamara por su nombre antes que sus ojos fueran abiertos. Entonces le reconoció y cayó de rodillas. Otra vez muestra su celo y trata de acercarse a Jesús, pero el Señor le ordena que no le toque. En su fervor, consumida por él, como en todo en su vida, Jesús tuvo que frenar a María. Cuan distinta, por ejemplo, de María de Nazaret, o de Salomé, o de Marta, la hermana de Lázaro.

Pero, este fervor, esta impetuosidad, debidamente templado puede dar mucho fruto. La Iglesia no tiene que despreciar a las Magdalenas.

PREGUNTAS SUGERIDAS PARA ESTUDIO Y DISCUSION

1. ¿De cuál apóstol de Jesús es el equivalente María Magdalena? ¿Por qué?

2. ¿Cuál era la debilidad del carácter de María Magdalena?

3. ¿En qué forma especial ayudaba a Jesús?

María la madre de Jesús

  • María la madre de Jesús

[ Su humildad ] [ La madre de nuestro Señor ] [ Su fe ]

I - Su humildad

"Porque ha puesto sus ojos sobre la pequeñez de su esclava; pues he aquí que desde ahora me tendrán por dichosa entre todas las generaciones." Lucas 1:48.

Léase Lucas 1

María, la madre de nuestro Señor, era también descendiente, o hija, de un rey. Cristo nació de ella y sólo de ella. El apóstol Pablo afirma que Cristo era de "la simiente de David según la carne". Y aunque las genealogías de Mateo y Lucas terminan con el nombre de José, fue sólo a través de María que Cristo pudo ser hijo de David según la carne.

El hecho de que María fuera la prima de Elisabet no impide que creamos que era de estirpe regia. Es verdad que Elisabet era descendiente de Leví, y que generalmente los hijos de los sacerdotes se casaban con miembros de la misma tribu. Pero, esto no era una regla rígida.

María era, pues, la hija de un rey. Por ello su humildad se destaca aún más. No hay que pensar que pertenecer a una clase humilde sea algo vergonzoso. Aunque hija de rey estaba casada con un carpintero. No es imposible que una persona de una alta posición social descienda súbitamente a un plano social o económico más humilde. Entonces las privaciones materiales no suelen ser llevadas con gracia. Son un motivo de queja permanente. Sin embargo pueden ser una bendición para algunos. En general estas personas tienden a desarrollar mejor su alma y ser más cultas y refinadas.

Hay un punto en la vida de María en que discrepamos de los catolicorromanos. Desde 1879 confiesan que la concepción de María, o sea, su propio nacimiento fue también milagroso: sin pecado, que no estaba afectada por el pecado original. Se suele añadir a esto que además nunca pecó. De ser esto así María estaría aparte del resto de la raza humana. Tales son las implicaciones de la doctrina de la Inmaculada Concepción.

Si preguntamos la base de esta creencia, se nos refiere a Lucas 1:28: "Bendita eres tú entre las mujeres." (Que por cierto no se halla en los manuscritos más antiguos.) Esto se expresa en griego con la palabra " kecharitomene". Orígenes interpretó esto como que significaba una gracia especial concedida a María, incluso antes de su nacimiento. Si aceptamos esto podemos decir lo mismo de Juan, porque él recibió el Espíritu Santo antes del nacimiento. Y nadie dice que Juan el Bautista nació inmaculado y puro. La Iglesia Católica cita a otros padres de la Iglesia como evidencia adicional. Pero, todas estas afirmaciones carecen de valor si no descansan sobre la Palabra de Dios. Y todavía podemos preguntar: si fue posible que María naciera inmaculada de padres pecadores, ¿por qué no tenía que ser también posible que naciera así Cristo?

Sin embargo, hay un argumento mucho más poderoso en contra de esta doctrina de la Inmaculada Concepción. Si fuera cierta, haría innecesaria y superflua la obra de la salvación. Si María pudo nacer inmaculada y permanecer sin pecado, lo mismo podía la gracia haber efectuado esto para el resto de los hombres, después de la caída. Con ello, el pecado al instante habría quedado anulado, y la venida del Mediador habría sido innecesaria.

Por tanto, para nosotros la humildad y pequeñez de María tiene un doble significado. Ocupa un estado humilde, para ilustrar cómo una princesa de la casa de David había descendido de su alta posición. Nos ilustra, además, cómo toda la raza había caído de su alta posición en el Paraíso, a los planos bajos del pecado y la culpa.

Preguntas sugeridas para estudio y discusión:

1- ¿Qué significa la humildad y pequeñez de María?

2- ¿Por qué era necesario que tomara este estado?

3- ¿Qué significa la doctrina catolico-romana de la "Inmaculada Consepción de María?

II - La madre de nuestro Señor

"Porque ha hecho por mí grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre." Lucas 1:49.

Lease Lucas 2

En su canto de alabanza, María dice que el Señor ha hecho grandes cosas por ella, y dice que su nombre es Santo. Su alabanza no era en modo alguno exagerada. No cabe mayor honor sobre un ser humano que el que le correspondió a María. Era verdaderamente la más bendita de todas las mujeres. De todas las hijas de los hombres, ella fue escogida para que el Altísimo la favoreciera con su gracia y la cubriera con su sombra. A lo largo de los siglos se le ha concedido el nombre de Madre de Dios, y no hay objeción a usarlo, con tal que se interprete este nombre debidamente.

Las Escrituras cantan honores a María y no se andan remisos en ello. El ángel la saludó como muy favorecida. Elisabet la llamó "bendita entre las mujeres", "Bienaventurada porque había creído" (v. 45). María misma, se daba cuenta de sus bendiciones cuando dice: " Me tendrán por dichosa todas las generaciones." No tenemos que ir al otro extremo, cuando reaccionamos contra el énfasis excesivo a su gloria que le conceden las Iglesias Católica, Romana y Griega.

María fue elegida por Dios en un sentido único. Su privilegio fue mayor que el que se ha concedido a mortal alguno. Ello es más destacado por su estado humilde, a pesar de sus ilustres antecesores. Pero no hemos de quitarle la gloria que le pertenece porque otros le conceden honores indebidos.

El favor único que se le concedió fue el de ser la Madre de nuestro Señor, que el Hijo de Dios tomara forma humana de su carne y su sangre. María bebió de los santos ojos del niño el amor que los demás tardaron muchos años en conocer. Este honor no lo ganó; le fue concedido por Dios en su soberanía absoluta. Eligió a María. Salvó su vida y le envió el ángel para entregarle el mensaje. La abundancia de gracia que le fue concedida es motivo para que nosotros loemos, no el nombre de María, sino del Señor Dios que se la concedió. La misma esencia de la gracia nos impide que loemos a la criatura. Si hubiera virtud en el hombre para merecerla dejaría de ser gracia.

Tenemos que considerarla como muy favorecida y bienaventurada entre todas las mujeres. Estamos agradecidos de que le fuera concedida esta gracia, y por la gracia que a través de ella nos llega a cada uno. Con todo, no deja de ser "la sierva del Señor" que acepta gozosa hacer su voluntad. Al pensar en ella hemos de proclamar: "¡Gloria a Dios en las alturas!".

Queda por mencionar si María ascendió al cielo sin morir, como se nos dice de Elías. La Iglesia Católica lo defiende, pero no ha encontrado esto en la Biblia. Lo dice basándose en tradiciones. Nadie sabe cuando murió María y dónde fue enterrada. La serie de ideas que han llevado a la de la Asunción de María es: si hubiera sido enterrada dada su importancia se sabría dónde. Además, es difícil admitir que el cuerpo de María, que había dado forma humana al Hijo de Dios, se desintegrara en la tumba. Algunos dijeron que murió y luego, resucitando, ascendió al cielo. En el occidente se habla de la "Ascensión de María". En Oriente se habla de que "durmió" y se celebra de su "Dormición". Esta idea pasó a Occidente. Luego fue reemplazada allí por la idea de la "Asunción’, que significa que María ascendió al cielo sin morir.

Preguntas sugeridas para estudio y discusión:

1- ¿Por qué decimos que María era "bendita entre todas las mujeres"?

2- ¿Cuál fue el privilegio concedido a María?

3- ¿Era María consciente de ese privilegio? ¿Cómo lo sabemos?

III - Su fe

"Bienaventurada la que ha creído que tendrán cumplimiento las cosas que le han hablado de parte del Señor." Lucas 1:45.

Lease Lucas 1:45-55

La exaltación religiosa de María, por cierto exagerada por algunos, descansa primeramente en su fe, y sobre su fe concebida como un mérito personal. Cuando María recibió el glorioso anuncio del ángel, contestó: "He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra." Elisabet afirmó referente a esta confesión: "Bienaventurada la que ha creído que tendrán cumplimiento las cosas que le han hablado de parte del Señor." La fe a la que María dio expresión, a veces se ha perdido de vista que le fue dada gratuitamente por la gracia. No fue mérito suyo alguno. Si se considera que lo fue, inmediatamente se sigue: La encarnación del Señor fue sólo posible por el asentimiento de María; por ello María hizo posible a Cristo el ofrecer el supremo sacrificio de la redención; y por la redención del mundo, y por el perdón de nuestros pecados por la sangre del Cordero. Esto es inadmisible.

No se trata de rebajar la calidad de la fe de María. Esto estaría en contra del espíritu de las Escrituras, que confirman esta fe repetidamente. Se trata más bien de hacer ver que esta fe no da lugar para la exaltación de María, pues no se aparta de la regla: "La fe no es de vosotros, pues es don de Dios." Dios influyó en su alma y en su cuerpo: en su alma dándole la fe y en su cuerpo formando en él al Salvador, a partir de su carne y de su sangre.

Se hace destacar su virginidad como si fuera otra virtud excepcional. La Escritura no nos da base para creer que permaneciera virgen. Ni tan sólo que el nacimiento de Jesús dejara su virginidad intacta en el sentido físico. Todas las referencias a profecías sobre este punto específico, como Ezequiel 44:2 están fuera de lugar.

No se insiste sobre este punto para negar o afirmar que tuviera otros hijos después del nacimiento virginal de Belén. Esto no se podrá demostrar nunca. El que se hable de los "hermanos" de Jesús no significa nada. "Hermano" es usado en la Biblia para hermanastros, y aún más general, como parientes (Génesis 3:18; 14:16; 29:12; Números 8:26; 15:10, etc.). Si insistimos sobre esto es para decir que no sabemos que Dios prefiera una virgen a una madre. El caso de María no es aplicable, ya que no fue elegida para que diera el nacimiento como virgen porque esto significara mayor categoría, sino por razones teológicas mucho más profundas.

Podemos tener en gran estima a María como Madre del Señor y como Escogida del Altísimo, pero las Escrituras no nos dicen que fuera una mujer de extraordinaria vitalidad espiritual. Se la menciona quince veces después del relato de los sucesos en Belén. Cuando Jesús tuvo doce años fue con El al Templo de Sión. En aquel entonces María no entendía a Jesús. La vemos otra vez en las bodas de Caná. Ella misma dice que no entendía los profundos pensamientos de Jesús. Luego en Mateo 12:46, cuando quiere hablar con su hijo, Jesús más bien la reprende. En el Gólgota no revela penetración espiritual alguna, sino los sentimientos normales en toda madre. Cuando Jesús asciende al cielo hallamos a María entre el grupo de creyentes (Hechos 1:14). Su nombre es mencionado al final de todos. Al parecer no era muy prominente.

Los apóstoles no la mencionan, ni en Pentecostés ni en ninguna otra ocasión, al predicar a Cristo. Pablo recibió el evangelio directamente de Jesús, y ni tan sólo menciona su nombre. Ni en los Hechos ni en las Espístolas se le conoce honor alguno. No se le pide opinión en ocasión alguna. Desaparece de las Escrituras de modo inconspícuo.

Quien compara la posición de María en las Iglesias Católica, Romana y Griega, en el culto y en el corazón de su religión, con el silencio que se mantiene sobre ella en los Hechos y en las Epístolas, no puede por menos que pensar que los Padres apostólicos pensaban de ella más o menos lo mismo que los teólogos de la Reforma.

Preguntas sugeridas para estudio y discusión:

1. ¿Por qué es María parcialmente alabada por la redención del mundo?

2. ¿Hay alguna prueba escritural de que María permaneciera virgen después del nacimiento de Cristo?

3. ¿Fue María una mujer excepcionalmente espiritual?

María, madre del Apóstol

  • María, madre del Apóstol

"Estaban de pie junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofás, y María Magdalena". Juan 19:25.

Léase Juan 19:25-42

No hay que confundir las seis Marías de que nos habla el Nuevo Testamento. Son: 1- María de Nazaret, la madre de Jesús; 2- María de Betania, la hermana de Lázaro; 3- María de Magdala; 4- María de Jerusalén, la madre de Juan Marcos; 5- María de Roma, una ayudanta de Pablo; y 6- María, la madre del apóstol, que no sabemos donde vivía, aunque sería en la vecindad del Lago de Galilea.

Hablaremos aquí de la última, a la que distinguimos de las demás llamándola "la madre del apóstol". Se la llama a veces "la otra María", pero esto no significa nada y da lugar a confusión.

Se había casado con Cleofás, de Alfeo, y tenía dos hijos, Jacobo y José. Jacobo era uno de los apóstoles. Se le suele llamar Jacobo, el menor, para distinguirlo del hermano de Juan. La característica esencial de la María que estudiamos era que, con las otras mujeres, seguía a Jesús y ministraba a sus necesidades. Es lo que vimos hacía también María Magdalena, y otras que nos son mencionadas. María la madre del apóstol presenció también la tragedia de la cruz y participó en el entierro de Jesús. Fue también una de las que contempló a Jesús levantado de la tumba.

Si la comparamos con María Magdalena podemos ver que era una mujer muy distinta: no tenía los rasgos e impetuosidad y ardor de esta, pero su servicio no tenía por qué ser menos útil por ser inconspicuo. Sería una persona piadosa, quieta, servicial, que no necesitaba figurar en primera línea, como les gustaba a la Magdalena y a Pedro.

Pero, la escala de valores de Dios es diferente de la nuestra, si es que nosotros damos más importancia a las personas que destacan más. Dios quiere también a los que cantan en el coro, no únicamente a los solistas.

Hay muchos cuya ambición excede su capacidad. Cuando consiguen ponerse a la altura de los héroes. Hay otros que, sin ser héroes, trabajan de modo constante y no tiene por qué su celo ser menor que el de aquellos. Dios ha hecho a algunos más decididos, más impulsivos y ardorosos. Una fe quieta puede dar tanto fruto como una fe espectacular. María tiene un especial encanto: amaba a Jesús y le servía quietamente.

PREGUNTAS SUGERIDAS PARA ESTUDIO Y DISCUSION:

1. Identificar las seis Marías del Nuevo Testamento.

2. ¿Qué encanto tiene la vida de esta María?

3. ¿Cómo podemos compararla a María Magdalena?

María la de Roma

  • María la de Roma

Saludad a María, la cual ha trabajado mucho por vosotros (Romanos 16:6).

Al terminar su carta a la iglesia de Roma Pablo envía sus saludos apostólicos a veinte personas, a las cuales menciona por sus nombres. Entre ellas se encuentra una mujer romana a la que llama María, posiblemente un nombre adoptado en el momento del bautismo. Pablo dice de ella: «Saludad a María, la cual ha trabajado mucho por vosotros. Más adelante (v. 12) dice: «Saludad a la amada Pérsida, la cual ha trabajado mucho en el Señor.»

Algunos teólogos han conjeturado por estas afirmaciones que las dos eran evangelistas, empleadas en la diseminación directa del evangelio a través de contacto personal, algo así como lo que hacen algunas mujeres dentro del Ejército de Salvación. Otros consideran que lo que hicieron fue extender hospitalidad a otros que eran los que propagaban el Evangelio.

La forma de expresarse Pablo nos hace pensar que hacían más que esto, aunque no sabemos exactamente qué. No es probable que fueran diaconisas, en el sentido que damos ahora a la palabra, pues Pablo probablemente lo habría indicado. No es probable que predicaran directamente en público, pues de haberlo hecho es dudoso que Pablo lo hubiera considerado digno de elogio.

Como sea, y aunque no podemos especificar el tipo de actividad a que se dedicaban, esto no nos hace dudar de la eficacia de su labor, elogiada por Pablo. Una mujer, cualquiera que sea su estado en la vida tiene numerosas oportunidades para ayudar a la causa de Cristo.

En aquellos tiempos (y hoy) podía ayudar a través del marido, o las personas asociadas con él, sobre sus hijos o las familias de los amigos de sus hijos. En los tiempos de la Iglesia de Roma, había muchos problemas que nosotros no conocemos. Esposas cristianas frustradas porque sus maridos permanecían paganos. Esclavos convertidos (o quizá sirvientes) que se veían obligados a servir en casas paganas. Hijos cuyos padres le prohibían bautizarse. En muchas casas no dejaban entrar a nadie que hubiera podido propagar el evangelio. Como sea, una mujer tenía numerosas oportunidades para servir.

El servicio de María de Roma es posible que fuera distinto del de cualquiera de las otras Marías que hemos visto, pero con todo era de suma utilidad para la congregación de Dios. Y al revés, una forma de servir, es evitar que la influencia personal pueda causar detrimento a la causa de Cristo. Este es el caso de la mujer chismosa o intrigante.

La mujer, incluso cuando su ocupación principal es el hogar y los hijos, por tener sobre sí estas responsabilidades, no tiene por qué limitarse a ello y cortar todo contacto con el mundo. Hay numerosas ocasiones en que puede servir al Señor con su ingenio y energía.

PREGUNTAS SUGERIDAS PARA ESTUDIO Y DISCUSION

1. ¿Eran María y Pérsida evangelistas?

2. ¿Qué hicieron estas mujeres que Pablo comentó con elogio?

3. ¿Cuáles son las seis Marías mencionadas en el Nuevo Testamento?

María de Jerusalén

  • María de Jerusalén

"Y habiendo reflexionado así, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando" (Hechos 12:12).

Léase Hechos 12:1-12

María de Jerusalén era una viuda rica. Lo sabemos porque era propietaria de una casa bastante grande para que cupiera en ella toda la congregación. Y porque Ia casa tenía un gran portal, por lo que podemos suponer que era una de las casas notables de Jerusalén. Tenía también criadas, de las cuales se nombra una, Rode, que fue a abrir Ia puerta a Pedro.

Esta María se había unido al servicio del Señor muy pronto. Su hijo, Juan Marcos se había hecho ministro de la Palabra, y acompañó a Pablo en uno de sus viajes. Es también el autor de uno de los Evangelios, el de Marcos. Pero, vamos a ver a lo que las Escrituras nos dicen de ella. La congregación se reunía en su casa de modo regular durante los días de Ia persecución de Herodes Agripa, que echó a los cristianos del Templo, donde se reunían antes. Entonces María les abrió la puerta de su casa. Pedro se dirigió allá inmediatamente que salió de la carcel.

María tiene interés para nosotros en el hecho que no se limitó a entregar su óbolo (contribución) para la obra en las colectas de la iglesia, sino que poseyendo una casa espaciosa, la puso toda ella a disposición de la congregación. No es raro que haya personas de edad, quizá viudas, cuyos hijos ya han salido de la casa y estan esparcidos, que posean casas grandes y espaciosas. Antes llenas de vida, ahora hay en ellas numerosas habitaciones vacías y sin vida. ¿No podrían animarse otra vez con reuniones, grupos de meditación, de oración, o para cantar salmos e himnos de modo más o menos regular. Con ello además se aliviaría el silencio y la soledad de la casa y de sus dueños.

En algunos puntos es posible incluso que haya congregaciones en estado de formación, que no dispongan todavía de un local propio. No se trata de alquilar unas habitaciones para este propósito, sino de poner la casa a disposición para el Señor.

María lo hizo y además las sirvientas se hacían cargo de ayudar en lo posible. Vemos que Rode abre la puerta a Pedro, y de gozo no sabía que se hacía. Sin duda la sirvienta era también cristiana. Toda la atmósfera de esta casa era propicia para ayudar al crecimiento de Ia obra del Señor. Deberíamos tener Marías hoy que ofrecieran sus casas para la obra.

PREGUNTAS SUGERIDAS PARA ESTUDIO Y DISCUSION

1. ¿Cual de los cuatro evangelistas era hijo de María?

2. ¿En qué forma específica ayudó María a Ia congregación de Jerusalén?

3. ¿Qué significado particular tiene este mensaje?

María de Betania

  • María de Betania

"Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada" (Lucas 10:42).

María de Betania representa una mujer mística, contrastando con Marta, que es un ejemplo de piedad activa. La primera escogió vivir en su mundo interior; la segunda prefirió hacer más hermoso el mundo que la rodeaba. Esto son dos ejemplos, pero se dan naturalmente, toda clase de posiciones intermedias en nuestras iglesias.

No se trata de algo que uno escoge: ser de una u otra forma, sino que es cuestión de temperamento y de la verdadera esencia de la personalidad. Por ello la una no debe pasar juicio condenatorio sobre la otra. Los dos tipos tienen que existir. Es más, no podemos pasarnos de ninguno de los dos. El mundo suele preferir a la mujer activa, pero necesitamos también los pensamientos profundos y la meditación de la otra. Por otra parte, una vida de excesiva introspección sería como un sueño.

Por esta razón María de Betania ocupa una posición peculiar en el grupo de amigos de Jesús. Representa la mujer de pensamientos internos profundos y cultivados. Ve lo que otros no ven. Observa, y sus palabras y actos suelen ir más profundo que los de los que la rodean.

Se nos dan tres particulares de su vida, los tres típicos de esta clase de mujer. Aproximadamente un año antes de la muerte y resurrección de Lázaro Jesús había parado en Betania. En aquella ocasión Marta se apresuró a servir a Jesús, pero María se colocó a sus pies escuchando sus palabras "María escogió la parte buena", nos dice Jesús. Un año después Lázaro murió. Observamos que Marta corre a recibir a Jesús, mientras María está todavía aturdida por los sucesos y se queda en casa. Poco antes de morir Jesús vuelve a parar en Betania. Marta había preparado la comida y se aseguraría que no faltara nada en la mesa. Pero María notó que faltaba algo. A la prosa, añadió poesía divina ungiendo al Maestro amado con un frasco de perfume de nardo. Fue como si dedicara al Cordero de Dios al inminente sacrificio.

No siempre aprecia el mundo estos rasgos delicados. A estas personas se las acusa de pasivas. Marta le echó en cara que descuidaba el deber de ayudar a los preparativos. Jesús la defendió. En la tumba de Lázaro, las lágrimas de María conmovieron al Maestro el cual acabó también llorando al verlas. Y cuando María le ungió con el perfume de nardo, Jesús otra vez aprobó lo que otros criticaban y dijo que su acción sería recordada en las generaciones futuras.

No podemos olvidar el valor de la vida emocional y meditativa de las Marías. Son lámparas en la iglesia. Son llama de amor viva.

PREGUNTAS SUGERIDAS PARA ESTUDIO Y DISCUSION:

1.¿Cuál fue la buena parte que escogió María?

2.¿Cómo dedicó a Cristo para su sacrificio? ¿Qué otras cosas recordamos de ella?

3.¿Queda justificado un misticismo puramente sentimental?

Loida

  • Loida

"Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro en ti también" (2 Timoteo 1:5).

Loida tiene el honroso papel de la «abuela» en las Escrituras. En ella se nos revela la gran importancia de una abuela en la familia. Representa, entre las mujeres de la Biblia, la influencia espiritual única que resulta de su peculiar posición.

Es indudable que Loida había sido creyente. Parece que cuando Pablo envió su segunda carta a Timoteo ya había fallecido. Se nos habla de la fe no fingida que «habitó primero en tu abuela Loida». Lo que nos interesa hacer resaltar aquí es que esta fé no había sido enterrada con ella, sino que había pasado a su hija Eunice, y después, al nieto, Timoteo. Vemos pues, tres eslabones de una cadena espiritual. Una relación espiritual paralela a la relación de la sangre. A los lazos de la sangre se añaden los lazos de la fe. Es Dios quien da la fe, pero como vemos frecuentemente, este hecho ocurre con frecuencia como resultado del Pacto de gracia. Aunque hay excepciones, es más corriente que aparezca en el seno de una familia cristiana que en una familia pagana.

La regla, y no la excepción, es que los elegidos aparezcan en las familias en que hay una tradición cristiana, especialmente cuando la madre y la abuela han pertenecido al Señor. La gracia, reflejada en el bautismo, satura toda la educación en un ambiente cristiano. Tiende a hacerse una tradición familiar. De ahí vemos que Pablo recuerde con amor a Loida y a Eunice.

Los servicios que una madre puede ejercer para que el nieto nazca y crezca en la gracia son más destacados cuando falta el eslabón intermedio: cuando la madre no es creyente. Pero, incluso cuando lo es la abuela tiene abundantes oportunidades, tanto cuando los hijos están todavía en la casa, como cuando han salido de ella. La madre está muchas veces más ocupada y fatigada. La vida de la abuela transcurre de modo más pacífico; su cara revela su mayor calma y paz. Y cuando los nietos entran en su esfera de influencia puede estampar en ellos la fe a través de su ejemplo y admonición. En este sentido la abuela puede ser, en algunos casos más eficiente aún que la madre, más activa y con menos experiencia. La abuela no debe ser dominadora de los nietos. Al contrario puede dar a nietos e hijos la bendición única que una persona madura y con experiencia espiritual puede proporcionar.

PREGUNTAS SUGERIDAS PARA ESTUDIO Y DISCUSION

1. ¿Contribuyó la influencia de la vida de Loida a la salvación de Timoteo?

2. ¿Recibió Timoteo su fe de Eunice?

3. ¿ Qué lección aprendemos de la relación entre Loida, Eunice y Timoteo?